Celebración de destete

La celebración de destete es un ritual que muchas familias hacen a la hora de despedirse de su lactancia.
¿Sabías que hacer rituales puede ayudar a elaborar procesos de duelo o despedida?
Muchas mamás viven el proceso de destete como un momento de intensa ambivalencia, por un lado de desearlo y por el otro de añorar los tiempos en qué todo era teta.
Es esperable entonces que se dificulte a veces hacer este cierre de etapa.
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Para elaborar el proceso, tanto de la mujer como de su hijo o hija suelo recomendar escribir el relato de lactancia (con detalles en el proceso de destete). Este relato funciona en si mismo como un ritual y es una forma de poner en palabras, compartir con nuestro hijo o hija como vivimos juntos ese momento. Es sumamente liberador!
Todas las que han atravesado el proceso conmigo saben que lo aliento muchísimo.
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Otra de las formas es la creación de algún ritual que simbolice el paso por esta lactancia y el salto hacia una nueva etapa en el vínculo. Este puede ser sacarse una fotografía especial con su hijo amamantando, hacerse una joya de leche materna (recomiendo a mis amigos de @axolotl.de.metal.joyas ) y otra de las opciones es hacer una “fiesta de destete”. ¿Qué es eso? Simplemente celebrar, en el núcleo íntimo de la familia, la lactancia que se tuvo y despedirla con todos los honores que la teta merece. Algunas familias hacen una torta, inventan canciones, ven fotografías, se cuentan la historia de lactancia, etc.
Es un momento de mucho disfrute, nostalgia y amor que dejara un recuerdo imborrable.
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Acá les muestro la foto que me mandó una de ustedes, en su celebración de despedida de lactancia. ¿No arrasa el amor atraves de la pantalla? La sensación de logro que transmite esa imagen es incomparable. ¡Gracias por permitirme publicarla!
Ella acompaño el proceso con mi libro “Teta, Mamá” y con mi taller de destete (disponible siempre en @criarentribu).


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¿Se les hubiera ocurrido una idea así? ¿Ritualizaron el destete?  #tetamamadestete

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

¿Lactancia y lenguaje?

¿Qué hay de cierto en esta afirmación? Gracias @jtfonoaudiologia por hechar luz sobre este tema.
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La adquisición del lenguaje es posible porque contamos con condiciones biológicas que se activan en presencia de interacción con el medio ambiente, es decir tenemos una capacidad innata y la interacción con las personas significativas (mamá, papá, hermanos, abuelos) hace que se active esta capacidad que tenemos las personas para hablar!!
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Para poder adquirir el lenguaje además tenemos que desarrollar intencionalidad comunicativa, es decir tener un motor que nos impulse a comunicarnos con otros. Podemos comunicarnos aún sin hablar, con nuestras miradas, gestos, sonidos, contacto físico.
La lactancia materna constituye desde el inicio un medio de comunicación privilegiado entre la mamá y bebé mediatizado por contacto físico, las miradas, las palabras, las risas.
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NO encontré ninguna investigación que sustente la lactancia como factor causal de retraso en la adquisición del lenguaje.
Por el contrario, existen investigaciones que relacionan la lactancia materna con efectos positivos en el desarrollo del lenguaje existiendo una relación causal entre duración de la lactancia y el lenguaje receptivo, la inteligencia verbal y no verbal.
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Si un niño presenta un retraso en la adquisición del lenguaje debe ser evaluado por un profesional, que sea respetuoso del vinculo entre ambos sin interferir en decisiones familiares. Las dificultades en el lenguaje son de origen multicausal y no pueden atribuirse o condicionarse a una sola causa.
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Si tu hijo no habla, y no deseas destetar, consulta a un profesional empatico que los acompañe paso a paso en el camino hacia el desarrollo del lenguaje
Si querés destetar, que sea por tu deseo o motivos fundados (y contas con mi taller de @criarentribu y mi libro Teta, Mamá)
@delpinofoto

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¿Alguna vez sus pediatras/familiares/conocidos culparon a la teta?

LIC. cAROLINA mORA

MAIL lic.carolinamora@gmail.com

La pareja en el destete

Cuando comenzamos el proceso de destete puede que el papá, la otra mamá (o quién acompañe la crianza) quizá se pregunte cómo puede participar.
Es fundamental que el otro tenga DESEO de hacerlo y pueda sentirse capaz de hacerlo.
Debemos empezar a confiar en su capacidad para calmar y consolar, ayudar a dormirle o encargarse de la alimentación, tareas que se irán afianzando con el tiempo y práctica.
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Al comienzo puede ser frustrante y difícil pero medida que el vínculo se fortalezca, irán desarrollando sus propios recursos, su propia forma de resolver las demandas, de calmar o consolar.
Es esperable que le cueste a nuestro hije aceptar su intervención, sobre todo si antes estaba menos involucrado. Paciencia y perseverancia. Puede empezar durante el día involucrandose más a través de tareas de cuidado.
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¿Y en el sueño?
Si queremos que intente dormirle conviene probar primero de dormirlo en las siestas y usar recursos que acompañen en el ritual de sueño: mecer, porteo, música relajante (no videos), cuentos, etc. Mientras más participe más fácil entenderle y al niñe tomarlo como figura de seguridad.
Puede que nos encontremos con llanto como manifestación de protesta a este cambio de rutina. Esto es válido y es importante acompañar este llanto consolando con mimos, abrazos y poniendo en palabras que confiamos en que aprenderá también a calmarse en su compañía.
OJO: no confundir, esto no es “dejarle llorar” (como castigo, para que aprenda, en soledad, ignorandolo).
Siempre que sea consolado a través del sostén corporal y afectivo, en compañía de una figura de apego nunca en soledad. Si la persona que acompaña es responsiva, pone en palabras, consuela y valida las necesidades con afecto y abrazo, es un acompañamiento amoroso.
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Otras veces su función será sostenernos a nosotras y estar disponible para relevarnos, aún en medio de la noche.
➡️Conversar en pareja y acordar un plan de intervención como equipo! A los papás les sugiero la info de @paternando.ok
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¿Cómo participan sus parejas del proceso?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

La teta interminable

La teta interminable” ¿La conocen? Acá la ilustró a la perfección @lei.psicologa
La de plena madruga, la que das entre dormida, medio zombie, sin distinguir qué hora es.
La que parece que no va a soltar nunca, porque apenas lo intentas aparece cuál cachorro el reflejo más intenso y empieza a regresarse contra tu pecho desesperado.
La teta cuando la das sentis que se lleva todo de vos, que te consume, que te “chupa” la energía.
Es teta que te estira, te aplasta, te toma con voracidad inigualable.
La que parece la última, como si el mundo fuera a acabar.


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La teta interminable a veces te hace sentir las peores cosas: un poco de angustia, otro poco de bronca y una pisca de rechazo.
Está teta que te confronta con el fantasma de “mala madre” por necesitar imperiosamente que suelte.
La teta interminable te hace sentir un poco esclava y otro poco invadida, como si tu cuerpo no te perteneciera.
Esa teta te hace googlear las 100 maneras de destete, buscar las mil fórmulas de crianza más mágicas y darte cuenta que no existen.
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La teta interminable te enfrenta con vos misma, con el ideal de madre sacrificada y con la lactancia rosa pastel idealizada. Te hace envidiar a tu amiga, esa que da mamadera porque imaginas lo “libre”que es de este momento.
La teta interminable esa que te da ganas de pelear con tu pareja, cuando le ves dormir plácidamente y circular por la casa libre de demandas.

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La teta interminable, por suerte, llegara a su fin.
Si te la encontras en tu lactancia, viene a decirte que respires, que te pienses amorosamente, que te cuides y te des un espacio tuyo. Aunque des la teta, no deja de ser tuya. La prestas, la donas, la compartis con tu hijo o hija, por el tiempo que vos desees.
Y podés dejar de darla con el mismo amor y respeto que la ofreciste la primera vez.
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¿Se encuentran seguido con “La teta interminable”?
Recordá que contas con mi taller en @criarentribu y mi libro Teta, Mamá (ambos link en mi cuenta).

Lic. Carolina Mora

mail: lic.carolinamora@gmail.com

El llanto en el destete

En el destete el llanto aparece como forma de comunicación, para expresar la frustración o enojo que les genera encontrarse con el “no” a ala teta. El llanto de nuestros hijos e hijas nos genera angustia “está llorando porque le niego la teta” genera mucha culpa. También temor a generar daño porque sabemos que no hay que “dejarlos” llorar.
¿Qué significa realmente está frase? Siempre acompañamos el llanto, no dejamos en soledad.

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El llanto aparece, todas las personas lloramos ante la frustración o la tristeza.
Es importante permitirles expresar todas sus emociones, incluso las de desagrado. No hay emociones “buenas” vs emociones “malas”. Ahora bien es importante que acompañemos ese llanto, que no transcurra en soledad. Poner palabras a sus emociones y ofrezcer alternativas de consuelo.
Muchas veces el proceso de destete implica estrés en la familia, es aprender nuevas reglas en el vínculo. El llanto abrazado, sostenido, acariciado, acunado con palabras, no daña. Daña el llanto acallado, en soledad y desamparo.
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¿Y si no hay teta? Hay abrazos, hay cuerpo igual, contacto, caricias, canciones, juegos y oferta de otras herramientas de regulación emocional.
¿Cuánto tiempo va a durar el llanto?
el que necesitemos para ayudarles calmarse .
Cada uno reacciona distinto y tiene sus propios tiempos para tomar otras herramientas.
Siempre que se sienta contenido, mirado, validado, seguro, sostenido físicamente y emocionalmente. Cómo explico la Dra. @carinacastrofumeronp, los niños y niñas necesitan: “que el adulto me vea, me entienda y me acompañe y que me haga sentir seguro”.
El llanto acompañado genera hormonas que potencian el apego seguro. Este tipo de apego lleva a qué los niños puedan gestionar mejor y nivelar el cortisol propio del estrés, generando cimientos cerebrales más fuertes.
Es cierto que puede llevar más tiempo calmar ese llanto, porque ellos y nosotras tenemos que aprender nuevas formas de consuelo. Tenemos que confiar en que hay otras maneras de llegar a la calma y practicar estás nuevas formas. Cuentan con mi taller en @criarentribu (bebés de+1 año)
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Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Ambivalencia y Destete

El camino al destete está plagado de emociones ambivalentes: por momentos mucho hartazgo y necesidad de dejar de amamantar ya mismo, por otros culpa por sentir que “le estamos sacando algo que le encanta”. Cuando los primeros momentos de la lactancia fueron muy complejos esto también puede generar más angustia al pensar en el destete “por todo lo que costó establecer esta lactancia, todo lo luchado por conseguirlo”.
Algunas veces aparece cierta “envidia” o “celos” porque con otras personas nuestro hijes se vincula con juegos más ricos, otras formas de dormir, sin interferencia de la teta.
También surgen dudas: ¿le estaré haciendo mal? melancolía e incluso una sensación de duelo, porque aunque sentimos que lo necesitamos y lo queremos, se cierra una etapa muy significativa de nuestra maternidad.
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Generalmente comenzamos el proceso con muchos temores, culpa e inseguridad, lo cual puede complicar al niñe quien percibe la ambivalencia e inseguridad de la madre y esto suele generar que pidan más insistentemente el pecho. Para poder ir aceptando el destete y resignar alguna toma los niños y niñas necesitan sentir seguridad y la convicción de la madre de que este es el mejor camino para ambos. Cuando hay seguridad, hay consistencia en la transmisión del límite y se sostienen los nuevos acuerdos. El niño o la niña saben que ese “límite” no tiene vuelta atrás y entonces estará más abierto a tomar nuevas experiencias y sustitutos.
Además de las emociones más conflictivas es importante conectar con todo el universo que se abre a partir del destete, cuando nos re encontramos desde otros lugares con nuestro hijo o hija. Placer, diversión, nuevos juegos se presentan.Mucho deseo por dejar de amamantar, por alimentar este vínculo ahora con nuevos juegos, nuevas formas de compartir y también mucha alegría por cada paso que vamos logrando.Conectar con este deseo es fundamental.

Lic. Carolina Mora.

Mail lic.carolinamora@gmail.com

El destete cómo límite

“No quiero amamantar más pero me da miedo hacerle daño a mi hijo si le niego la teta”
De esta forma empiezan muchas consultas cuando acompaño el destete.
Siempre las acompaño a preguntarse:
¿Qué le enseñamos a nuestros hijos e hijas cuando continuamos amamantando a pesar de no desearlo? Dar la teta con llanto, con bronca, con sensación de rechazo, con hastío, ¿Qué aporta al vínculo?
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Hablamos de respeto, ¿es respetarse a una misma hacer algo que no queremos?
Decimos que la lactancia materna es parte de nuestra sexualidad y ponemos cuerpo y alma en ella, ¿no es un mensaje contradictorio no instalar el respeto por el propio cuerpo de la persona maternante?
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No debemos olvidar que quien sostiene al niño y le presenta el mundo es otro ser humano (generalmente una mujer en el rol de madre).
Es fundamental corrernos del adultocentrismo sin caer en la “trampa del bebecentrismo”.
No somos uno sin el otro, somos vínculo. No hay bienestar de bebé sin bienestar de mamá o quién le cuide.
Si ponemos el vínculo en el centro, cómo plantea @psinliguori surge el VINCULOCENTRISMO.
Pensar la crianza respetuosa de las necesidades tanto de la mamá como del niñx, ambas válidas. Por eso es importante habilitarnos a encarar un proceso de orden de tomas o destete progresivo, si tenemos está necesidad.
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Negar la teta no es negar mamá. Pensar el destete cómo comunicación de un límite corporal es también entender que no es un ordenador del psiquismo y de los vínculos, permite trazar un borde, un límite, entre mis deseos y los ajenos, entre mi cuerpo y el de los otros, entre la ilusión y la realidad.
No temamos a decir no.
Al decir no, habilitamos muchos otros SI posibles.
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¿Sienten que se jugó la dificultad de decir “no” a sus peques durante el destete?
Recuerdan que cuentan con mi taller de @criarentribu y mi cuento ❤️

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

La relación con el cuento

Muchas veces me preguntan si Teta Mamá es un libro para niñes. Yo siempre respondo lo mismo: es un cuento para la familia. Nació de la enorme necesidad de poner en palabras un proceso que habíamos vivido intensamente junto a mi hija mayor, su destete. Nació para acompañar este proceso, tanto a mamá como a niño/niña y familia.
Está pensado para leerlo a partir del año de nuestros peques y hasta que ambxs deseen.
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Casi a diario me llegan comentarios de ustedes, que me cuentan cómo se relacionan sus hijos con el libro.
Esto para mí es una sorpresa cotidiana, porque como les digo, no sabía que impacto podía tener en los más chiquitos.
Muchas me cuentan que sus peques piden leerlo una y otra vez. Incluso me llegan videos como este, dónde son ellxs mismos quienes lo relatan. Y otros dónde me muestran que sus peques hasta intentan succionar la teta de los dibujos.
En otros casos, me cuentan que sus peques sólo quieren leer la primera parte. Y esto tiene sentido, es la parte conocida del proceso, dónde se encuentran con todo lo que la teta les da y lo que más añoran de ella.
Cada niño y cada niña se va relacionando con el proceso de destete a través cuento de modo distinto. Durante el proceso va cambiando la frecuencia con que piden leerlo, las partes que prefieren leer una y otra vez e incluso puede suceder en ciertas etapas que no quieran ni leerlo.
Todo eso está bien y son formas que tienen de expresar como se sienten con el proceso de destete o con la posibilidad de que la teta ya no esté.
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¿Qué hacer entonces? Nunca forzarles a leerlo. Siempre les digo, déjenlo visible, a su alcance. Ellxs irán relacionandose con el cuento de forma autónoma y pidiendo qué necesitan de él.
¿Leer el libro hace que se de el destete? Claro que no. El destete sucedera cuando ambxs estén listos, a sus tiempos, en un proceso conjunto de acuerdos. Leerlo, ver las ilustraciones (por cierto maravillosas de @bellina) y escuchar su narración ayuda a expresar y elaborar emociones. Algunas familias lo leen mucho tiempo antes de pensar en destetar, por lo emotivo de su contenido, que honra la lactancia. Y otras lo siguen leyendo meses o años después del destete, para rememorar y agradecer.
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¿Tienen el cuento? ¿Cómo se relacionaron con él? Contame!

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Tel 1155641995

Destetar por salud de mamá

Me había preparado mucho para dar la teta, pero no todo es cómo se planifica.
Tomaste teta a libre demanda, en cualquier lugar. Disfruté mucho, muchísimo darte la teta así… Pero desde el inicio del embarazo mis médicos me habían advertido que sólo iba a poder dar la teta los 6 primeros meses. Mí enfermedad, un tumor cerebral, requiere de medicación que no es compatible con la lactancia. Pero ver tus ojos, tu boquita llena y tu panza calentita, me llevó a volver a consultar a mi doctora, y a tomar una decisión difícil: no iba a cortar tu lactancia a libre demanda hasta que tuvieras un año.

Y el tiempo pasa… Pasa rápido. A tus nueve meses con la vuelta al trabajo iniciamos la adaptación al jardín maternal. Iniciamos el proceso de destete, al principio iba dos veces a darte la teta, luego una, hasta que ya no la necesitaste. Las tomas comenzaron a ser a libre demanda pero sólo a partir de la tarde. Era nuestro reencuentro después del jardín. Hasta que un día tampoco quisiste la teta al regresar, y las tomas quedaron para la noche en la cama…

A tus 11 meses el tumor había crecido y ya no podía seguir sin medicación. Si bien lo supe desde el principio, siempre tuve la ilusión de que vos me destetarías a mí, no quería ser quien tomara la decisión. La culpa, ¿cómo iba a sacarte eso que disfrutabas tanto y que nos había costado tanto trabajo conseguir? Lloré mucho.

Junto con tu papá tomamos la decisión de esperar a estar de vacaciones, los 3, dispuestos de cuerpo entero a cerrar una etapa que nadie quería cerrar. Y con ayuda, a tus 13 meses lo conseguimos. Dejé de ofrecerte la teta y a colocar mí leche en tu vacito. Las primeras noches y siestas fueron muy duras. Sentir tus manos en mis pechos, ver tus ojos con lágrimas y abrazarte, siempre explicando que ya no podía seguir más, que yo también me moría de ganas, que mis tetas estaban llenas de leche y mí alma destrozada. Ambos necesitamos mucho de los brazos de papá. Y lo logramos… Pasaron 5 días sin teta y yo no recordaba la última vez que te había dado, sabía que había sido de madrugada… Salimos a caminar junto al mar y cuando volvimos nos acostamos los tres a dormir la siesta, cuando nos despertamos te abracé y te pregunté si querías tomar por última vez la teta y despedirnos. Eran 14:45hs del 10 de febrero, te miré y mí corazón latió muy fuerte, saqué la última foto. Chau teta.

Las horas y los días siguientes pasaron sin sobresaltos. Hay momentos en los que necesitás acariciar mis tetas y ellas están ahí, disponibles para nuestro duelo. Te despertás de madrugada para recostarte sobre mis pechos, y me siento muy feliz, porque puedo abrazarte y dormir. Poco a poco la producción de leche va bajando, estoy tomando la medicación y sacando leche de a poco para no sentir dolor.

Nos encontramos entre abrazos y canciones, con nuestros cuentos, juegos y rutinas pero sin la teta.
Te amo y amé darte la teta.-

Destete

Perseverancia
Deseo
Convicción

Para el destete se necesitan las mismas cosas que para establecer la lactancia. Porque el destete es parte de la lactancia. Es por eso que muchas veces cuánto más costo establecerla, más cuesta el destete.
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Muchas veces alguna de estas cosas no está. Muchas veces la mujer lo desea pero no está convencida, siente que su hijo no está listo o siente que ella no lo está, por ende el destete no se da.
Muchas veces la mujer lo desea y está convencida, pero no puede sostener el proceso. Se le hace difícil perseverar en ofrecer alternativas, se le hace imposible tolerar la frustración de su hijo o hija.
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Está bien, tal vez no sea aún su momento.
Ahora sí sentís que lo deseas, no sabes el modo de encontrar la convicción para sostener el proceso o bien te cuesta la perseverancia, es importante trabajar en una consulta sobre tus emociones.
Cómo siempre les digo, el destete (cómo otros aspectos de la crianza) no se trata de fórmulas ni de tips. Se trata de bucear en nuestro interior, de ser honestas con nuestras posibilidades y realidades, de bancarnos el deseo de destetar (o el no deseo de amamantar) y trabajar en nuestros recursos emocionales.
Un destete respetuoso se basa en la honestidad, en aceptarnos con nuestras posibilidades y en hacernos responsables, no culpables.
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¿Les costó establecer la lactancia? ¿y el destete?

Les dejo link para comprar el taller, es 100% online y se puede ver las veces que quieras y a tu ritmo

https://www.criarentribu.com/talleres/detalle/16

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com