Las madres también deseamos

Las mujeres madres también gozamos,
Si. También disfrutamos del orgasmo.
Nos gusta seducir y el juego de la conquista. Explorar nuestro cuerpo y el de otres. Fantaseamos y jugamos.
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¿Cuántos años nos hicieron creer que la madre no disfruta del sex*?
Si, puede que haya etapas de la maternidad en las que la libido erótica este disminuida.
En el puerperio reciente (y no tanto), en etapas de la lactancia, si nos sentimos extrañas con nuestro cuerpo post embarazo, si dormimos muy mal o estamos muy agotadas…
Pero eso es muy distinto a abolir el deseo erótico de nuestros cuerpos.
Nada de esto se puede generalizar, todas lo vivimos distinto.


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Freud hablaba de la división entre «la put@ y la madre».
Estaba normalizado que con la mujer que criaba a tus hijes, tenías sex* de forma rutinaria. Nada de explorar, experimentar cosas nuevas, usar juguetes, cumplir fantasías, ver películas…
Para todo eso, el varón tenía que buscarse otra. Una que no vea con ternura, que no sea «la madre de sus hijos».
⚠️ ¡Mentira!
Muchas incluso, creen ese cuento y les cuesta horrores el deseo después de la maternidad.
Se sienten inhibidas, extrañas, les cuesta hasta tocar su propio cuerpo.
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Hoy en el día de la salud sexual
¡Rompamos ese mito por favor!
Las madres somos mujeres y las mujeres somos personas. No importa la forma de nuestro cuerpo, podemos desear y gozar.

¿Les costó reencontrarse con el deseo post embarazo?
Imagen: pink_bits

Una historia de adopción

Cuando decidimos con mi pareja ser ma/padres el camino fue costoso y tuvimos que recurrir a tratamientos de fertilidad. Transite la gestación llena de miedos y angustia, con un diagnóstico de trombofilia.
Cuando apareció el deseo de un segundo hije, lo idealizado del embarazo había caído y surgió la idea de la adopción con fuerza.
En octubre de 2018 tuvimos la entrevista y a partir de ahí, la sensación fue en cualquier momento nos llaman para integrar. Es increíble la incertidumbre en la que vivís, ya que no sabes, ni cuando, ni que: ¿Cama o cuna? ¿Niño o niña? ¿Mañana o la semana entrante?
Trabajar la ansiedad y aceptar que esa preparación previa que uno realiza del armado del cuarto, el bolso, o tener una fecha estimada de parto aquí no aplica. Tratas de que tu vida siga lo más normal posible con la sensación de que en cualquier momento recibís “esa llamada” tan deseada.
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Sintiendo que ese otro ser existe y está en algún lado sin saber de vos. Te preguntas ¿cómo es? ¿Qué cosas vive ahora?
Porque la realidad es que su vida no comenzó cuando lo agarre en mis brazos, su vida viene de antes, viene con su caminito realizado y es todo un aprendizaje sentir y aceptar que ese pequeño ser tiene una vida previa a vos.
Y ¿Sino sentía amor al verlo? Toda esa espera y angustias mezcladas con una inmensa felicidad.
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Cuando lo ví por primera vez a mi pequeñito, tenía 1 mes y 16 días, pesaba 2,400gr.
Lo agarré en mis brazos y era diminuto, ese segundo de olerlo sentí que era mío, y fue mío desde antes, que el universo nos junto, estábamos destinados.
Lo quería tener pegadito a mí. Me hubiera gustado prepararme para darle de mamar, mi cuerpo lo pedía (más tarde supe que se puede inducir la lactancia en adopción). Me puse en modo puérpera al pasar los días, lo tenía dentro del fular pegadito a mi piel. Existe el puerperio en adopción.
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Nunca me detuve a pensar si se me parece o si tiene rasgos de otres, y la verdad no los busco. Él es diferente, tan diferente a mí, como mi hija biológica. Siento que lo pari, para mí el gestarlos es un segundo en comparación a maternarlos el resto de su vida …..
pero que peso le damos a la gestación!

La búsqueda de un hijo que no llega

Empezar a buscar. Ilusión.
«La mayoría consigue el embarazo dentro del primer año» dijo la ginecóloga.
«Yo quedé al mes» me contó una amiga.
Bajarse la app para calcular días fértiles.
Ver llegar esa mancha roja cada mes.
«Es pronto, tené paciencia».
Ver correr los meses en el calendario.
Seguir los consejos ajenos
«Pone las piernas para arriba».
Empezar a inquietarme.
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Googlear.
«Si tenés menos de 34 años se recomienda consultar con fertilidad después de un año de búsqueda».
«Si tenés más de 34 años se debe consultar luego de los 6 meses»
Hacer cuentas.
Discutir en pareja nuestras opciones.
¿La edad de él no importa?
¿Por qué nadie me avisó que podía ser tan complicado lograr un embarazo?
Leer posteos de Instagram.
«Fertilidad consciente» dice una cuenta.
Promete lograr el embarazo indagando en nuestro interior y conectando con la naturaleza.
Empezar dietas. Comer anana. Dejar los ultraprocesados.
Investigar los abortos del árbol familiar.
«Andate de vacaciones y volves con el +» dicen.
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Siguen pasando los meses.
Sigo recibiendo la mancha roja cada mes.
El dice que tengo que tener paciencia.
La que busca información soy yo.
Finalmente saco turno con especialista en fertilidad. Estudios. Histerosalpin… Espermograma. Plan de tratamiento. Estimulación ovárica. Faltar al trabajo. Inyecciones. Baja reserva ovárica FIV. ICSI. Betaespera. El positivo sigue sin llegar. Tiempo que pasa. Cambiamos de centro. Papeles con la prepaga.
Mientras tanto mis amigas siguen teniendo hijos.
Nuevo tratamiento. Leer grupos de facebook. Anotar toda la data para preguntar a la medica.
Probar constelaciones familiares. ¿Será que no lo deseo lo suficiente?
«¿Para cuándo nos hacen abuelos?». Embarazo bioquímico. Duelo. Frustración. ¿Por qué a otras no les cuesta nada?
Me enoja. Me angustia. Empiezo a dormir mal. Nuevo tratamiento . No dejo de pensar en lograr ser madre está vez.
Empiezo psicóloga con formación en el tema. De tarea escribo este texto.
Escribir me alivia.
Le pido que lo comparta por si vos qué lees estás en la misma.
Nos pasa a muchas.
Pedí ayuda a psico especialista, rodeate de gente en la misma que vos. Y confía.

Crianza y mandatos

Las familias hoy están atravesadas por un enorme bombardeo de información. Es muy fácil encontrar en las redes sociales perfiles que hablan de desarrollo y psicología, banalizando conceptos y teorías que trasladan a los ma/padres como exigencias de una «crianza ideal».
¿Qué ocurre cuando la información se transforma en nuevos mandatos?
¿Cuando se transmite que si no se cumple esas pautas las infancias se verán afectadas por traumas irreversibles?

Muchas de estas teorías se transmiten como verdades absolutas, sin diferenciación de los contextos de cada familia ni una mirada interseccional.
Desde una concepción que ubica a «la familia» como un núcleo universal: heterocis, urbana, clase media, biologica, con roles rígidos y definidos de forma sexista (madre cuidadora principal, padre «el que ayuda»).
¿Donde quedan las familias homoparentales? ¿Las familias monomarentales? ¿Las familias ensambladas? ¿Las familias pluriparentales (más de una mamá o papá)? ¿Las familias por adopción?

Entre tantos tips, mandatos y criminalizaciones puede estar bueno pensar que: El diálogo y la comunicación son factores preventivos fundamentales. Si tu hije sabe que puede hablar con vos de lo que sea sin ser juzgade y te percibe como una persona disponible, las cosas están yendo bien. Cabe aclarar que hay etapas propias del desarrollo en las que quizás el afianzamiento de su libertad implica mucha más intimidad y reserva (sin que sea algo malo).

También romper con la ansiedad constante a generar daños irreparables: No por un reto o situación negativa vamos a generar traumas o el odio de nuestres hijes. Lo importante es lo estable, lo que perdura a lo largo del tiempo. “Errores” y manejos mejorables habrá en distintas situaciones, pero si lo que está siempre es la incondicionalidad y la escucha, las cosas andarán bien.

Entender que los límites son parte de la crianza y que pueden ejercerse desde la amorosidad y el respeto, pero siempre puede haber situaciones en las que el rol ideal no nos funcione y castigarnos por eso solo retroalimenta culpa y negatividad frente a nuestro papel. Permitirse no siempre ser cuidadores ideales es fundamental para poder relajarse y disfrutar.

Post junto a @psi.brunograbrielsilva

Mi madre me critica

«Señala mis defectos, me dice que estoy gorda o muy flaca»
«Los comentarios más crueles en relación a mi apariencia me los ha hecho mi mamá».
«Siempre me dice que debo «arreglarme» más».
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¿Les suenan esos comentarios?
¿Alguna vez han sentido algo similar en relación a sus madres u otras mujeres importantes de su familia? (Abuelas, tías).
Es duro oír esas palabras a lo largo de los años, tanto como convivir con esas frases internalizadas. Es tan difícil que a veces nos las repetimos nosotras mismas al mirarnos al espejo. Y es que, como nos hablaron se vuelve nuestra voz interior la mayoría de las veces.
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¿Cómo entender que las mujeres que nos cuidaron y fueron nuestras referentes nos hablen de ese modo?
Podemos empezar entendiendo que, seguramente, a ellas también les hablaron así.
Tendemos a reproducir modos de vincularnos, en vez de cuestionarlos.
Y es que esas mujeres también crecieron con el mandato de estar flacas, con el ideal de belleza como valor supremo, con la misión de satisfacer a los varones.
Todos esos atributos abrían (y lamentable todavía hoy abren) puertas y les otorgaban valor a su existencia en un mundo machista y patriarcal.
«Te lo digo por tu bien», así lo creian.
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Es válido que nos duela, es válido decidir hablarlo o alejarnos o simplemente lo que nos salga hacer. Solo es importante que humanicemos a las madres, con sus virtudes y sus errores, con sus propias historias cruentas y de dolor, con sus posibilidades.
Y es importante que empecemos a aprender que podemos pensar o sentir lo que sea sobre otra persona, pero NO podemos decirle lo que sea. Abstenernos de hacer comentarios sobre el cuerpo y la apariencia de otras personas, es una forma de cuidado.
Para eso está bueno la regla de los 15 segundos: si es algo que la persona pueda cambiar en ese tiempo, adelante. Por ej: «tenés comida entre los dientes, tenés una pelusa en la ropa, tenés la bragueta baja, etc».
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¿Han recibido comentarios como estos?

Extrañar a nuestros hijos e hijas mayores

La extraño, nos extrañamos
Hace 3 años y 3 meses que nos cuesta coincidir en espacios a solas
Y es que su pequeño y deseado hermanito vino a transformarlo todo.
También mi disponibilidad y mis tiempos.
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Lo que no transformó es mis ganas de estar con ella, de llenarla de besos y abrazos.
Es cierto que ya casi no jugamos, o que lo hacemos en medio del desorden de la crianza conjunta.
También es cierto que los pequeños momentitos al día se volvieron más especiales.
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A veces nuestro momento es la hora de dormir.
Y es que en las noches, disfrutamos nuestro ratito de escucharnos, charlar, mimarnos, leer y recuperar ese pedacito de hija única.
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No sé si será porque yo no tuve a mis hermanos, pero me cuesta mucho el caos de la crianza compartida.
Dividir los tiempo, la atención, las demostraciones de afecto, la paciencia…
Y es que disfruto especialmente los momentos para compartir de a uno con mis dos hijes.
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A veces son 20 minutos mientras el papá sale a comprar con el pequeño, a veces es que me acompañe a mi a hacer algún trámite, a veces nos pedimos un ratito el sábado para salir a desayunar solas.
A veces con el más chiquito son los despertares de cosquillas, otras el momento del baño.
Pero siempre vale la pena darnos un ratito en la semana, lo disfruto mucho.
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¿Les pasa a veces?

Ese embarazo que no llega

«Buscamos 2 años natural pero nunca llegó el embarazo»
«Todos me decían que deje de pensar en el tema y así iba a quedar»
«Me indicaron hacer un tratamiento de reproducción asistida y tengo miedo»
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¿Qué se juega en una pareja desde lo emocional y cómo se tramita un diagnóstico?
¿Qué ocurre con la mujer/persona gestante que es la que pone el cuerpo para estos procedimientos?
¿Como afrontar un tratamiento de alta complejidad con donantes de gametos (semen/ ovulos)?
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Muchas dudas aparecen en estos momentos donde la incertidumbre, la presión y los mandatos pesan mucho. Los miedos al igual que la angustia y la tristeza, afectan nuestro ser.
Entender que en todo tratamiento de fertilidad se nos juegan muchas sentimientos encontrados: la desilucion y frustración por tener que recurrir a la ciencia en busca de ese embarazo tan deseado. La sensación de eternidad o de estar detenida en el tiempo esperando el positivo.
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En estos tratamientos se hace necesario estar acompañadas frente a cada instancia : punción de ovocitos, histerosalpingofrafia, histeroscopias, ecografias, transferencia del embrion. Todos procedimientos invasivos que van a requerir de la contención y cuidado.
Cuando el proyecto de formar una familia es un proyecto en pareja, merecen transitarlo de a dos.
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¿Porqué la pareja muchas veces termina quedando excluida de procesos que también necesita transitar?
También la personas que gestará tiene derecho a no sentirse sola y ser acompañada, tanto por su pareja si la tiene como por alguien de sus afectos.
Muchas veces es de gran ayuda el apoyo de psicólogas con formación en TRHA y perinatalidad.
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¿Atravesaron por un tratamiento para ser ma/padres? Si no lo hicieron, ¿cómo creen que pueden apoyar a quienes lo transitan?

Discriminación laboral por ser madres

«¿Estás pensando en ser madre?»
«¿Cómo harias para venir a trabajar y quién se queda con tu hijo?»
«Acá no tenemos plata para pagar más licencias si se embarazan».
Estas son frases reales que les dijeron a muchas y que denotan un nivel de discriminación denunciable.
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Y es que gestar, parir y criar es el trabajo más silenciado e invisibilizado que realizamos en este mundo capitalista.
Según el INDEC el 76,4 % del tiempo total dedicado al trabajo doméstico no remunerado lo realizan las mujeres.
Por tener útero y ser personas potencialmente gestantes (aun sin haber tenido hijes) en muchos puestos de trabajo somos descartadas.
Y es que los tiempos del «mercado laboral» no contemplan los tiempos de las familias.
A veces no importan las competencias que demuestres, tampoco los títulos ni los años de experiencia.
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La sobrecarga de trabajo no remunerado impacta en nuestra salud emocional, física y nos deja muchas veces (y aún habiendo deseado quedarnos en casa) en condiciones desiguales para ejercer nuestras profesiones.
Por eso es importante tomar conciencia de todo el trabajo no pago de cuidado, empezar a reconocerlo y generar una distribución social del mismo.
Hoy se está dando la lucha de los varones a través del colectivo @paternarl por conseguir licencias pagas y de al menos 30 días. El objetivo es empezar a equiparar un poco más las condiciones a la hora de acceder al mercado laboral y que dejen de preferir trabajadores varones para no asumir los costos de las licencias. Falta mucho por hacer pero sería un buen primer paso.
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Las familias necesitamos más redes y más políticas por parte del Estado que permitan la corresponsabilidad.
Y menos sobrecarga, menos exigencias, menos mandatos, menos soledad y menos discriminación.
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¿Alguna vez sentiste que tener hijos te limitara en lo laboral?

Comunicado de psicólogas

COMUNICADO
Como profesionales licenciadas en psicología con orientación clínica y formación específica en salud mental perinatal e infanto-juvenil, activistas en materia de derechos sexuales y (no) reproductivos, militantes de los derechos de las infancias, docentes y comunicadoras con perspectiva de género, REPUDIAMOS LAS PALABRAS DE MELINA BRONFMAN, en su publicación del 30 de noviembre de 2021, en referencia al asesinato de Lucio Dupuy.
Es ofensivo, incorrecto y culpabilizante esgrimir que el niño no pudo pedir ayuda ya que había naturalizado la violencia desde su nacimiento. Las víctimas no naturalizan las violencias, las padecen. Confundir esto es grave, al igual que lo es transmitir como mensaje que si los bebés no nacen de acuerdo a lo que entendemos como ideal, no podrán reconocer las violencias ni defenderse frente a ellas. Sabemos la importancia que tiene el nacimiento y el primer tiempo de vida para el desarrollo psíquico; también sabemos que esas marcas no constituyen un destino, en tanto las interacciones tempranas, el establecimiento de vínculos saludables, los cuidados y las crianzas tienen efectos positivos duraderos para el desarrollo psíquico.
Como profesionales de la salud mental, nos posicionamos en contra de las violencias hacia las infancias, incluyendo aquella que se ejerce al momento del nacimiento, pero entendemos que la forma de visibilizarlo y desnaturalizarlo no es a través del sensacionalismo ni de generar angustia en las familias usuarias del sistema de salud. NO HAY PUNTO DE COMPARACIÓN POSIBLE CON LO SUCEDIDO CON LUCIO, donde hemos fallado como sociedad para detectar, intervenir y proteger.
Preocupadas por la liviandad con la que se abordan situaciones de enorme complejidad psicosocial, las profesionales firmantes nos negamos a guardar silencio ante discursos que no hacen más que reproducir las violencias que pretenden combatir.


Agustina López Seoane, MN 49633
Aldana Belén Díaz, MN 73135, MP 85689
Andrea Sol Szpektor, MN 44758, MP 96954
Ayelen Padin, MP 62844
Bárbara Vivaldi, MP 8387
Beatriz Campos de Diago, MN 44565
Camila Menendez Toro, MP 3690
Carolina Mora, MN 51676
Carolina Naddeo, MN 44800, MP 95145
Carolina Vandam, MN 27769, MP 99023
Catalina Porras, MN 52175
Catalina Quiroga, MN 61413
Cintia González, MP 96897
Elizabeth Meneses Cantero, MN 66546
Estela Chardon, MN 45650
Fernanda Kluguer, MN 51639
Fernanda Meques, MP 73486
Gabriela Verónica Blasco, MN 41710
Gisela Gorla, MP 9319
Gonzalo Escandón, MN 64457
Guillermina Diebel, MN 73081
Ileana Contrera, MN 42050, MP 83141
Irina Poletti, MN 55823
Irina Saal, MP 7107
Irina Szkolnik, MN 53980
Isabel Staib, MP 0852, MN 65393
Ivana Elisabeth Miranda, MN 40785
Ivana Moyano, MN 37057
Jorgelina Fejgielman, MN 48326
Julia Dorin, MN 56725
Lic Julieta Zaina, MN 46322
Laura Mūller, MP 82863
Lorena Rey, MN 60413
Lourdes Gelay, MN 51722
Lucía Brienza, MP 3627
Luciana Kunin, MN 64.191
Lucila Morini, MN 56985
Lucila Raffo, MN 66275
Ludmila Onorati, MN 70056
Luján Rossetto, MN 45356
Malena Cruz, MN 46586
Manuela Álvarez, MN 66132
Marcela Fabro, MN 6565
María Agustina Capurro, MN 69748
María Bárbara Wolcoff, MN 59919
María Belén Guinda, MP 47118
María Belén Leguizamón, MP 5847
María Lucía Bameule, MN 68791
María del Rosario Salas, MN 56241, MP 98267
María Florencia Aprei, MN 57075, MP 84200
María José De la Penna, MP 55881
María Paula Cavanna, MN 18103, MP 91139
María Paula Klein, MN 45106
María Paula Roberto, MN 44737
María Soledad Mendoza, MP 8265
Marianela Sixto, MN 42906
Mariela Cacciola, MN 34904
Marisol Anahí Toledo, MN 53011, MP 83791
Melina Luján Leonardi, MN 42038
Melisa Effter, MN 62738
Milagros Ferraro, MN 32278
Nadia González Mendy, MN 30958
Nadia Karpenco, MP 61918
Nadia Marques de Almeida, MN 57537
Nancy Gil, MN 56609
Natalia Diaz Juszkiewicz, MN 57408
Natalia Soledad Liguori, MN 47600, MP 96341
Noelia Meza, MN 68732
Pablo Sierra, MN 42737 MP 72387
Paula Córdoba, MP 8675
Patricia Suklje, MP 472
Sandra Paoloni, MN 58310
Soledad Díaz Benito, MN 40253
Soledad Fuentes, MP 54009
Soledad Siri, MN 54292
Verónica Santesteban, MN 40207, MP 94410
Victoria Fogliatti, MN 44972
Yanina Laura Mandarino, MN 56042

Atravesar cancer de mama

Con 30 años y dos bebés de 1 año y 9 meses (mellizos), en medio del puerperio, me diagnosticaron cáncer de mama. En mi caso súper agresivo y de rápido crecimiento. En plena pandemia, con todo lo que significó tanto a nivel burocrático, como emocional/afectivo.
En el momento que me dieron la noticia, pensé en mis hijos.
A mi compañero Gabino, mi mayor sostén, se le llenaron los ojos de lágrimas. Yo no lloré porque estaba dispuesta a dar todo para sanar.
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Esa noche uno de mis bebés lloraba desconsolado y mientras lo mecía pensaba: «no me puedo morir».
Entonces, una vez más, puse mi cuerpo: 8 meses de quimioterapia por vena, una cirugía enorme (mastectomía bilateral), 6 meses más de quimioterapia oral.
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Sostengo que toda experiencia por más mala que sea, nos trae muchas experiencias y aprendizajes: aprendí a priorizarme, a cuidarme, escuchar mi cuerpo. A dejar la culpa por no poder bañar a mis bebes o porque me vean pelada o vomitando. Mamá también se puede sentir mal, no tiene súper poderes, y ellos lo entienden mejor que nadie. Hacen las cosas más simples y sin tanto drama.
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Ésta vivencia me llevó a escribir un libro para acompañar las infancias en el transito del cáncer de mama. Y de lo que parecía la muerte misma, salió vida, y muchas hermosas experiencias y personas.
Aprendí a nutrirme de buenos alimentos, no solo en la comida sino en los vínculos, vivencias, contemplar y vivir el día a día, valorar el presente que es lo más preciado.
Lamentablemente el cáncer puede tocarle a cualquiera. No importa la edad, el sexo, estilo de vida, si tenés o no antecedentes genéticos. (Solo el 10% del cáncer de mama son genéticos).
Mi mensaje en este mes de concientización es que puedan priorizarse, cuidarse, reconocer su cuerpo, amarlo. Que se hagan mensualmente el autoexamen mamario y visiten anualmente a su médico para que les indique los estudios correspondientes a su edad. La detección temprana salva vidas.
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Gracias @pilar_lactanciaycrianza por confiar en mí para leer tu manuscrito y por animarte a contar tu historia.