Una historia de adopción

Cuando decidimos con mi pareja ser ma/padres el camino fue costoso y tuvimos que recurrir a tratamientos de fertilidad. Transite la gestación llena de miedos y angustia, con un diagnóstico de trombofilia.
Cuando apareció el deseo de un segundo hije, lo idealizado del embarazo había caído y surgió la idea de la adopción con fuerza.
En octubre de 2018 tuvimos la entrevista y a partir de ahí, la sensación fue en cualquier momento nos llaman para integrar. Es increíble la incertidumbre en la que vivís, ya que no sabes, ni cuando, ni que: ¿Cama o cuna? ¿Niño o niña? ¿Mañana o la semana entrante?
Trabajar la ansiedad y aceptar que esa preparación previa que uno realiza del armado del cuarto, el bolso, o tener una fecha estimada de parto aquí no aplica. Tratas de que tu vida siga lo más normal posible con la sensación de que en cualquier momento recibís “esa llamada” tan deseada.
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Sintiendo que ese otro ser existe y está en algún lado sin saber de vos. Te preguntas ¿cómo es? ¿Qué cosas vive ahora?
Porque la realidad es que su vida no comenzó cuando lo agarre en mis brazos, su vida viene de antes, viene con su caminito realizado y es todo un aprendizaje sentir y aceptar que ese pequeño ser tiene una vida previa a vos.
Y ¿Sino sentía amor al verlo? Toda esa espera y angustias mezcladas con una inmensa felicidad.
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Cuando lo ví por primera vez a mi pequeñito, tenía 1 mes y 16 días, pesaba 2,400gr.
Lo agarré en mis brazos y era diminuto, ese segundo de olerlo sentí que era mío, y fue mío desde antes, que el universo nos junto, estábamos destinados.
Lo quería tener pegadito a mí. Me hubiera gustado prepararme para darle de mamar, mi cuerpo lo pedía (más tarde supe que se puede inducir la lactancia en adopción). Me puse en modo puérpera al pasar los días, lo tenía dentro del fular pegadito a mi piel. Existe el puerperio en adopción.
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Nunca me detuve a pensar si se me parece o si tiene rasgos de otres, y la verdad no los busco. Él es diferente, tan diferente a mí, como mi hija biológica. Siento que lo pari, para mí el gestarlos es un segundo en comparación a maternarlos el resto de su vida …..
pero que peso le damos a la gestación!