Papá

Papá puede ser cobijo
Figura de apego
Canción de cuna
Su pecho, también un refugio.
Papá, invitación al juego
Salida al mundo en sus hombros
Abrazo interminable
Cosquillas y risas por la tarde
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Papá, puede sIgnificar también distancia
Olvidó, aucencia
Deseo y enigma
Mito, fotografías arrugadas en un cajón
Papá, destino de reclamos
Pasadas de factura,
Cuotas alimentarias ignoradas
Visitas de domingo
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Papá puede ya no estar aquí
Y aún ser recuerdo vivo
Calidez, impronta
Rasgos de carácter
Papá, a veces despierta ambivalencias
Es serio y firme,
Tierno y risueño,
Incondicional
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Papá, verbo y sustantivo
Lo vemos paternando, caminando a la par,
Siendo modelo y reflejo
Deconstrucción continúa
Papás hay millones,
No entrarían en estas letras
Hay papás que hacen estragos, algunos que son sólo biología y otros camino interminable de deseo por ese hije que no llega.
Papás que son refugio, novela, , mito y magia.
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Paternidades diversas,
Multicolores
Siempre dejan huella,
Por presencias o aucencias
Hoy les recordamos: papás
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¡Feliz día viejo! Gracias por tu siempre presencia💜

“Mi hijo no quiere con su papá”

“Quiere hacer todo conmigo, con el papá no se queda más de 10 minutos. ¿Cómo ayudo?”
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Me llegan con frecuencia mamás que me consultan preocupadas porque quieren que sus parejas se relacionen mejor con sus hijos o hijas.
Siempre que recibo estás consultas me pregunto: ¿Por qué son ellas las que se ocupan de esto y no son los mismos papás quienes consultan?
Será que además de ocuparnos de nuestro rol de mamá y nuestro vínculo con nuestros hijos e hijas ¿También tenemos que sumarnos la responsabilidad por el vínculo paterno? ¿Qué impide a los papás consultar por sus propios medios? ¿Para ellos esto que nombra la mujer será también un problema?

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Me preocupa que tengamos que responsabilizarnos también por cómo el varón ejerce su paternidad, que tengamos que sumar esto a nuestra lista interminable de carga mental.
Me preocupa que se siga repitiendo el patrón por el cual siguen siendo la mujeres (en su mayoría) las únicas que se preocupan por temas de crianza, buscan información, etc.
Esto nos habla de que aún falta mucho por recorrer en términos de corresponsabilidad.
Los varones entraron al mundo de los cuidados, celebro esto. Estamos en un momento de cambio constante, de deconstruir y re pensar el mundo de los cuidados y los roles en la crianza. Ellos tienen que vivir sus propios procesos de deconstrucción, de re preguntarse y de involucrarse.
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Por eso, cuando me preguntan qué hacer, las invito a NO HACER, a dejar de hacer por los papás, a correrse del cuidado onmipresente y a dejar espacios libres para que los ocupen los varones. Y mientras no exista negligencia ni maltrato, a bancarse que lo harán ¡como puedan! (No como nosotras queremos o haríamos).
No hay otra forma de vincularse que haciéndolo, que compartiendo tiempo real y concreto de cuidado. Puede que a nuestro hijo le cueste incorporar más a papá en determinados momentos, pero esto lo pondrán atravesar mientras papá consuele y sostenga con amor y responsividad.
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Si sos varón y me estás leyendo, te invito a consultar y preguntar todo lo que necesites. Y buscar redes de otros papás con los que sostenerse y aprender/desaprender juntos (cómo los grupos de @paternando.ok).
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¿Les pasa esto?

“Mamá, mamá/PAPÁ,PAPÁ

Mamá y mamá
Porque madre no hay una sola…
Mamá es mamá y para Juli,
Papá también es mamá.
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. ¿Vieron esas miradas que nos regala Juli? Es la misma mirada… Hace semanas que nos llama indistinto, de la misma manera.
Mejor dicho, sabe perfectamente con quién quiere estar pero nos dice mamá a los dos.
Para mí eso habla del lugar que tiene su papá en su vida.
Habla de su vínculo de apego,
De su incondicionalidad, de sus risas compartidas y del tiempo de cuidado.
Julián entra al mundo de los sueños con papá todas las tardes y noches…
Papá ejerce de papá, pero Juli todavía no sabe cómo decírselo y resume en un “mamá” todo su sentir. ¿Acaso no son solo palabras? Distintos significantes, ambos le ponen nombre a una figura de cuidado y apego seguro.

En casa tenemos la posibilidad y la decisión de ejercer ambos el rol de cuidado, de pasar casi el mismo tiempo con él y su hermana (incluso muchas veces pasan más tiempo con él que conmigo). .
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Esta cuarentena intensificó está dimensión y el está feliz de pasar más tiempo con ambos. ¿Costará cuando retomemos algo parecido a una rutina y vuelva a entrar la niñera o la abuela al cuidado? Veremos en ese momento, por ahora intento pensarme y pensarnos en el corto plazo, en el aquí y ahora de cada día.
Parece obvio decirlo, pero un papá implicado (suena raro no? ¿Porque nunca escuchamos hablar de “mamá implicada”?) es también una figura de apego y puede ser un cuidador principal. .

Papá aún espera que Juli lo llame de ese modo, aunque se muere de amor ante el “mamá” que le suelta. ¿Cómo se sintieron ustedes con el primer “mamá”?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Paternidad y puerperio

Antes de convertirnos en ma/ padres probablemente nunca habíamos escuchado la palabra puerperio. Para la medicina el puerperio dura 40 dias, pero la duración del puerperio emocional varía de una mujer a otra, suele extenderse hacia el primer/segundo año del postparto.
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¿Qué pasa con los varones en este tiempo? Especialmente si es su primer experiencia, se siente perdido. No es lo mismo pensarse como padre de un bebé imaginario, del que durante 9 meses solo tuvo información desde terceros (madre, médicos, ecografías) que convivir en lo real. Muchas veces es el primer bebé con el que tiene contacto directo, con el que debe estar atento a sus necesidades.
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Se encuentra con una mujer que desconoce en gran medida, con cambios emocionales intensos. A ella le cuesta reconocerse. La revolución hormonal es intensa, y entre otras cosas, suelen inhibir el deseo sexual. Mientras tanto el cuerpo del varón y su deseo no sufren en general, ningún cambio.

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Hay un duelo que los afecta a ambos. Ya dejan de ser lo que eran. Hay otra vida que depende de ellos . Al varón se le juega una especie de “ataque al ego” cuando deja de tener atención exclusiva de su pareja, y se puede sentir incómodo frente a esa díada madre-hijo.Ya no se tienen los tiempos que se tenían antes para salidas, encuentros.
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¿Qué puede hacer el hombre en este tiempo? Tener mucha paciencia y empatía. Sin dejar de lado sus emociones, debe ser sostén, contener y dar seguridad a su pareja. Estando presente y anticipándose, en la medida de lo posible, a las necesidades de ambos, es importante que se este disponible para cualquier pedido de su compañera y que se conecte física y emocionalmente con ese bebé. Como dicen: “menos amamantar, el papá puede hacer todo con él”.
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¿Y del padre quien se ocupa? Es importante para el nuevo padre contar con una red de contención.Tener un espacio para conversar como se siente, grupos de encuentro, tener un diario donde registrar lo que siente.
La vida ya nunca más va a ser la que era. Vivirlo de forma consciente, involucrarse desde el comienzo, ya que tiene un rol sumamente importante

Cuando les cuesta asumir su paternidad

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Mi pareja sigue su vida como si nada”
“La carga mental es solo de la mujer”
“Necesita instrucciones de cada cosa que tiene que hacer”
“No sabe vincularse con nuetrx hijx”
Estás fueron algunas de las frases más comunes que relatan las mujeres. .
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¿Qué pasa con los varones? ¿Por qué les cuesta tanto cuidar? ¿Esto es algo nuevo? ¿Cómo eran los padres “de antes”? Resulta que a los varones desde pequeños se les enseña a ser fuertes, no demostrar sus emociones porque esto es signo de debilidad. Se les enseña que el varón debe ser proveedor, no cuidador. Se les enseña que su lugar en la crianza es la autoridad, no el afecto.
Revisemos sino los modelos que tenemos en nuestro propio padre ¿Encuentran algo de esto? .
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Estas dificultades para cuidar activamente (cuidado en sentido amplio: tareas del hogar, hijxs) no son nuevas. Lo que cambio es el contexto y nuestra mirada: ahora somos cada vez más las mujeres que podemos sentirnos incómodas y que queremos dejar de reproducir este modelo y exigimos a los varones un cambio. Por suerte son cada vez también, más los varones que lo buscan. .
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Este camino de deconstrucción no es un proceso lineal, ni es de un día para otro. Requiere primero deseo, tiempo y espacio que los varones se impliquen en las tareas de cuidado. .
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Necesitamos más políticas públicas que brinden las condiciones para que los varones se pongan a cuidar: licencias por paternidad y permisos laborales cuando sus hijxs enferman. Queremos más varones ejerciendo roles de cuidado como la docencia, por ejemplo.
Es fundamental acompañar el cambio con diálogo en la pareja, generar acuerdos de re distribución de las tareas más igualitarios y que promuevan que “la carga mental” no sea solo de las mujeres.
Como dijo Matías, el padre no ayuda ni colabora, no es “50% y 50%” sino que cada cuidador tiene el 100% de responsabilidad, esto es la corresponsabilidad en el cuidado.

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Paternidad
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🚹Sergio Sinay, en su libro “Ser padre es cosa de hombres” plantea que ” Los padres no nacen. Se hacen….Que los padres se hacen significa que ninguno de los varones que existieron, que existimos y que existirán en el curso de la historia humana nacieron sabiendo cómo ser padres. El simple hecho de ser capaces de procrear no nos convierte automáticamente en padres”.
En este punto, cabe aclarar que desde una perspectiva compleja tampoco el hecho de vivir una gestación nos convierte en madres.

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La paternidad, al igual que la maternidad, son roles a construir. ¿Cómo? en el vínculo con nuestros hijxs. ¿Las mujeres nos lo tenemos más sencillo? Bueno, una parte de esto es cierto. Los 9 meses que llevamos en nuestro viente nos ofrecen la posibilidad de vivir una conexión previa, que además está acompañada de mecanismos hormonales complejos que hacen que se instale en situaciones de salud, el apego a la cría. Aún con todo este escenario a favor, algunas mujeres no logran configurar el maternaje.
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Claro que los padres también comparten estos nueve meses, de un modo distinto. A medida que va creciendo el viente van tomando cada vez más dimensión de que allí, efectivamente, cambiará todo. Pero la gran mayoría de hombres coincide en señalar el momento del parto, como el momento en el que caen realmente en la cuenta de que sus vidas cambiará para siempre.
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Es que la llegada de hijx constituye un momento tan trascendental y único que pone de cabeza nuestro mundo como lo conocemos, y sobre todo desordena y re configura todos los roles que estábamos acostumbrados a ocupar. Necesariamente requiere de un proceso psíquico, interno e individual donde se re configuren aspectos centrales de nuestra personalidad, para organizarse una actitud maternal y paternal donde tome un primer lugar el cuidado del bebé.

Lic.Carolina Mora-Psicóloga Perinatal
mail lic.carolinamora@gmail.com

Imagen: Chile Crece Contigo

Papá también

Papá también…

Papa también puede calmar, consolar y contener…
Sus brazos envuelven y sostienen, me hacen sentir seguro.

Papa también puede secar las lágrimas y acompañar en el sueño mientras me lleva en el fular con canciones y nanas…

Papa también sabe alimentar, con sus manos ofrece frutas, ofrece mamaderas de leche tibia y hace las comidas más ricas.
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Papa también cura, rodea con sus brazos y su balanceo calma mis dolores y mis miedos.
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Papa también es mi lugar de seguridad, es mi figura de apego. Con el se que estoy bien cuidado y será capaz de todo por protegerme.
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Papa también es divertido, me hace caras, morisquetas que hacen que me ría como nunca y te extrañe mucho menos.
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Papa también sabe cuidarme. Aunque a veces le de miedo al principio, puede quedarse solo conmigo y aprender a disfrutarme.
De chico no le enseñaron a cuidar, entonces a veces le cuesta más, porque teme.
Teme no saber, equivocarse, no estar preparado. Teme no hacerlo tan bien como vos. Teme no ser suficientemente bueno para esta tarea. Teme porque no tiene tetas no saber cómo calmarme.
Pero anda mamá, déjanos un ratito. Confía, dejale el espacio para aprender un poco más cada día, para equivocarse conmigo, seguro no será nada grave. Anda sin miedo, no estoy solo.
Estoy con papá.

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com