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“Voy a dormir en mi cama”

Les comparto con mucha alegría el lanzamiento de un nuevo libro “Voy a dormir en mi cama” escrito por mi e ilustrado por Loly Acuña @loly.acunia, artista del plantel de Editorial El Ateneo.

El libro forma parte de la COLECCIÓN CRECER, de la cual “Voy al baño” fue el primer libro.
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“¡Me gusta la idea de dormir en mi cama pero me da un poco de miedo! ¿Siempre que les llamé van a venir conmigo?”
Nuestro adorable personaje, nos va contando cómo vive el pasaje a su propia cama y como su familia entera va acompañando el aprendizaje la maduración de su sueño. Desde una mirada respetuosa de las infancias y sus tiempos de maduración y desarollo, vamos acompañando para construir un ritual de sueño y la seguridad de habitar sus propios espacios, siempre de nuestra mano (como ilustra la tapa del cuento).
La propuesta (al igual que en el libro anterior) es un personaje sin estereotipos de genero y con representaciones familiares diversas e inclusivas.
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“Desde que nacen y a medida que van creciendo, niños y niñas inician un proceso de constante adaptación al mundo. Los adultos solemos demandarles que “ya sean grandes”, sin tener en cuenta que el crecimiento es un proceso complejo que no se da de un día para otro y que tiene sus momentos de transición, de ensayos, con “avances” y “retrocesos”. ¿Quién dijo que antes es mejor?”
Las familias podemos ofrecer condiciones que faciliten aprendizajes: mirada atenta, escucha y mucha paciencia. El desarrollo tiene tiempos individuales fisiológicos, madurativos y emocionales. Cuando los niños se sienten respetados, comprendidos y reconocidos por sus cuidadores pueden entregarse a transitar su crecimiento con confianza y seguridad”.
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♥️El libro incluye una sección introductoria de orientación a familias y lo encuentran disponible en todo el país!

🌈Lo encontras en librerías de todo el país, y en cadena Yenny.

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Si se va la teta…

La última teta, el último upa, la última vez que se pasó a nuestra cama..
.¿Por qué no lo recordamos?
Si se va la teta
¿Que queda?
¿Cómo será la vida después del destete?
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Si se va la teta, quedan abrazos y mimos.
Si se va la teta quedan los juegos nuevos construidos.
Si se va le teta, quedan canciones y nanas para dormir.
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Si se va la teta, quedan vasitos de agua o leche que calman la sed.
Si se va la teta, queda la nutrición en todas sus formas.
Si se va la teta, queda en ese cuerpito las defensas que con cada gota de leche le dimos.
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Si se va la teta, queda el recuerdo imborrable de lo compartido.
Si se va la teta, queda impreso en ese cuerpito el afecto recibido.
Si se va la teta, queda la memoria de los llantos consolados, las risas compartidas, las miradas y la complicidad.
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Si se va la teta, queda el sostén familiar.
Si se va la teta, siempre, siempre
Quedara MAMÁ.
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¿Ustedes tuvieron miedo de comenzar el destete?
Les recuerdo que cuentan con mi taller de destete de @criarentribu, en el link de mi bio está la info en mi web❤️

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Ser niña y ser bella

Ponele aritos ¡Porque sino parece varón!
Apenas entre en la pubertad, enséñale a depilarse. Sino, ¡Es un asco!
¿No le crecieron tetas? Mejor que se opere. “Sin tetas no hay paraíso” y si andas como tabla pareces un varoncito.
Cuando tenga la primera cana, ¡Tintura! No vayas a parecer una vieja o abandonada.
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¿Qué otras herramientas de control de los cuerpos vamos permitir?
¿Cuánto más tiene que dolernos cumplir con el ideal de belleza hegemónica?
¿Vamos a seguir reproduciendo estos mandatos y criando niñas que se sientan naturalmente imperfectas?
¿Cuál es la necesidad de que dejar en claro y manifiesto a qué género pertenecemos?
¿Vamos a seguir pensando que usar aros es sólo cosa de niña?
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Cuando nació mi hija mayor también le puse aritos, como lo hicieron conmigo. No me lo cuestioné. Pasaron los meses: se perdían, se le salían y cuando tuvo 2 años me dijo mamá me duele con la ropa (se le enganchaban al sacarle la remera por ej). Ahí le pregunté ¿Y si los sacamos? ¡si! Nunca más uso ni pidió por el momento. Si los pide, le explicaremos qué implica y la acompañaremos a hacerlos. Antes quiero que sepa que nos quieren controlar, hacer encajar en moldes todos iguales. Que sepa que los aritos no la definen niña y que los varones tambien pueden usar.
Que tenga opciones. Que elija depilarse si quiere pero que no se sienta obligada a hacerlo y que no le den asco sus pelos.
Que elija las tinturas si quiere, si le gusta, pero que no se sienta horrible si no lo hace.
Que elija ella misma que partes de su cuerpo quiere perforar, por deseo no por mandato.

¿Ustedes? ¿Se sintieron exclavas del mandato de belleza?


Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Ejercer la paternidad

El padre no está sólamente para sostener a su pareja, no está para cuidar a la mujer y que ella cuide del bebé. El papá está para ejercer su paternidad.
Nuestro rol es de vincularnos y cuidar de nuestro bebé desde el minuto cero. Es decir, es de aupar, consolar, pasear, cambiar pañales y acunar, tanto igual como la persona que lo gestó en su vientre. A pesar de muchos mitos y dichos, el papá puede ser una gran figura de apego desde el inicio si se lo propone.
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Sí, el papá no está puerpero como la madre, aunque puede que se “contagie” de esa sensibilidad exaltada. No está puerpero, pero si cuida activamente de su bebé puede que sus hormonas se alteren ligeramente para hacerlo más sensible a las necesidades de su bebé.
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Que no estemos puerperos no significa que no nos pasen cosas.
También debemos aprender a ejercer nuestro rol, también estamos conociendo a nuestro hijo, también tenemos miedos y dudas.
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Y también atravesamos una crisis vital, donde revisamos nuestra crianza, los vínculos se redefinen y las prioridades cambian.
Papás, no tenemos que mostrarnos fuertes, sino que debemos dejarnos atravesar por estas emociones. .
La paternidad también es una oportunidad para enriquecer nuestra identidad de varón y establecer vínculos más sanos y complejos.
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¿Cómo te sentiste cuando te convertiste en papá? ¿Vivis/te una crisis en tu vida?
¿Cómo sentís que vive la paternidad tu pareja?
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Lic. Criado Matias

Tu hijo rechaza bañarse?

Siempre le encantó bañarse y hace días no quiere saber nada. ¿Qué hago?
Generalmente coincide con la etapa de los “No”, “Yo”, “mío”.
Empiezan a ser más conscientes de su autonomía y menos flexibles a las propuestas del entorno.
En esa etapa también empiezan a vivencia la potencia de su propio cuerpo.
Toman más registro de sensaciones placenteras y displacenteras.
Empiezan a nombrar el frío o el calor.
Se auto exploran más.
Puede que empiecen a incomodar con el cambio de pañal.
No quieren sacarse la ropa pero cuando lo hacemos prefieren andar desnudos por la casa.
Están empezando a registrar aspectos de su control de esfinteres.
También puede pasar cerca del ingreso a primaria, cuando consolidan la autonomía sobre sus cuerpos y pueden decir claramente sus preferencias.
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Como vemos, es una etapa esperable.
¿Qué hacer? Dependiendo de la edad:

Podemos proponer el baño como un juego.
Hablar mucho sobre el cuerpo, nombramos sus partes y les ayudamos a entender qué es estar sucio y limpio.
Podemos ver libritos sobre el baño.
Podemos jugar a bañar muñecos, autos, etc.
Invitamos a tomar contacto con el agua, sin sumergirlos, por ejemplo mojando objetos, para que de a poco se animen a mojarse.
Podemos meternos juntos al agua (usando malla adultxs).
Podemos jugar con burbujas o colorante para el agua.
A nosotros nos ayudaron mucho las piezas de goma eva para pegar en la bañera.
Mientras dura está etapa podemos espaciar la frecuencia de los baños pero no evitarlos.
Tener mucho cuidado con mojarles su cabeza, ya que suele ser fuente de angustia y miedo el agua en los ojos.
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Les aseguro que dura un tiempo, pero también pasa y vuelven a disfrutar del baño.
¿Lo vivieron en casa? ¿Cómo lo atravesaron?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Quiero destetar

“El destete sin consentimiento del hijo es consecuencia de una madre sin tiempo ni paciencia” le comentaron a una paciente en un grupo de crianza en las redes.
¿Qué puede sentir quién lee esto y desea destetar?
Entender que mis privilegios no son los de todas, mis deseos no son los de todas. No podemos pretender que otras personas reaccionen como yo lo haría.
Tampoco que tomen las mismas decisiones que yo en la crianza.
Conviene no juzgar la crianza ajena.
Maternamos con nuestra historia, con lo que hicimos de ella. Tomamos lo que valoramos de nuestra crianza y tratamos de no repetir lo que rechazamos o nos dañó.
Maternamos también con nuestros contextos: número de hijes, situación económica, si contamos con redes de sostén, si contamos con pareja activa y responsable.
Derribemos los nuevos mandatos también! Porque en base de expropiarnos de los viejos (venimos de crianzas a mamadera por un enorme desconocimiento de la lactancia) terminamos imponiendo nuevas formas de criar.
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Y algo muy importante: maternamos de acuerdo a nuestro deseo (o su falta).
De él depende que disfrutemos de la lactancia siempre, que a veces no tanto o que pensemos en el destete.
Respetar las necesidades de nuestros hijos e hijas de contacto y afecto puede hacerse con (o sin) teta de por medio. Lactancia más larga no significa mejor. La duración de la lactancia no te hace mejor madre. ¿Qué ofrece una lactancia por obligación o desde el hartazgo?
Las mujeres nos estamos dando el permiso para visibilizar que la maternidad no es algo rosa e idealizado, que tiene sus ambivalencia y vamos encontrando nuestros propios límites en cómo deseamos ejercerla.
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Quizá mejor sea seguir el viejo proverbio algo así como “si no tenes algo bueno para decir, mejor no digas nada”.
Lo mejor es respetar como materna la otra (siempre que no exista daño o negligencia) y preguntarle:
¿Creés que te puedo ayudar en algo? Si deseas destetar, te acompaño con mi taller de destete @criarentribu y mi libro “Teta, Mamá”.
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¿Alguna vez se abrieron juzgadas por su maternar por otra mamá?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Ya no somos los mismos…

Ya no somos los mismos…
Y ¿Cómo vamos a serlo?
Si pasaron nueve meses de sueños y más de dos años de caos, una vida pequeñita pero entera que nos dió vuelta como una media.
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Ya no somos los mismos…
El tiempo ya no nos pertenece, se nos escurre entre los dedos y entre gritos de bebé, dame, mamá, teta, upa, llantos y berrinches a media noche.
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Ya no somos los mismos…
Nuestros cuerpos ya no son solo nuestros, ya no se funden sin importar tiempo y espacio, ya no se encuentran espontáneamente una noche cualquiera.
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Ya no somos los mismos…
Nuestro placer no es lo único que importa, hemos tenido que deshacernos de impulsos y deseos caprichosos, para acomodarnos a las necesidades de un par de ojitos pequeñitos que solo piden nuestra atención.
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Ya no somos los mismos …
Y está bien que así sea, fue inevitable.
Nos estamos re inventando, cada día y cada minuto.
Ya no tenemos noches de fuego espontáneas, pero nos encontramos en siestas envueltas en abrazos y caricias.
Nuestros cuerpos han mutado, estos pechos eyectan leche y tus brazos estan cansados de sostener a bebé. Nos acariciamos de a poco, tímidamente, queriendo re conocernos.
El encuentro a solas no es más espontáneo, ahora requiere de ingeniería exacta, milimétricamente calculada la hora y el día. Y nos convertimos en calabaza rápidamente.
Ahora somos el re encuentro, la mirada cómplice en medio de un berrinche, la mano que sostiene una noche interminable.
Somos dos amantes que se extrañan y a veces ¡ni siquiera se dan cuenta cuánto!
Aprendimos a valorar lo pequeño, ese chocolate compartido a escondidas, ese abrazo a la mañana con ojeras, el deseo y la intención de estar a solas…
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¿Sentis que tú pareja cambió luego del nacimiento de tus hijes?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

“Ya no doy más”

Esta semana al menos la mitad de mis pacientes me dijeron está frase.
Cuando alguien dice ya “NO DA MAS” significa que es momento de que le empiecen a DAR a esa persona.
Es momento de que esa persona empiece a recibir…

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Cuidados
Empatía
Un tiempo propio, libre de responsabilidades
Ayuda, manos que sostengan.
Abrazos, contención.
Palabras de validación
Su comida preferida calentita
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Cuando sentimos que no DAMOS más es necesario que empecemos a PEDIR.
Que otros se involucren
Repartir las tareas de cuidado
Dividir el trabajo doméstico como corresponde en todo hogar
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Cuando sentimos que no DAMOS más ¡está bien!
La crianza es una tarea colectiva,
De ningún modo la puede soportar una sola persona, por más amor que tenga.
Esta bien registrar nuestros propios límites, está bien trazar una línea de hasta donde podemos solas y empezar a pensar cómo maternar más acompañadas.
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Si vos tenés alguien a tu alrededor que no DA MAS:
Deja de exigirle.
Escúchala.
Seguramente algo podés hacer activamente para tomar algo de su carga y dar un poquito más vos también.
Seas su amiga, su tía, un familiar.
Cualquier persona puede colaborar en la crianza colectiva.
Muchas más si sos su pareja:
CORRESPONSABILIDAD.
Con Pandemia, sin Pandemia, trabajando desde casa o desde la oficina.
La crianza te compete en un 100% también a vos.
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Les dejo un recurso:
Hagan una lista de todas las tareas de la casa, las domésticas y también las de planificación (por ej llamar al gasista, comprar cosas).
Hagan otra lista de todas las tareas de cuidado a personas (pedir turnos, cambiar pañales, dormir, cocinar, etc).
Anoten quien hace cada cosa generalmente (la mayoría de los días de la semana).
Ahí van a encontrar si hay mucha desigualdad y como empezar a ajustarla para que no vuelva a suceder que alguna parte NO DE MAS.
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¿Les pasa seguido sentir que “no dan más?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

¿Cuánto dura el puerperio?

❓¿Puérpera hasta cuándo❓ Popularmente conocemos el Puerperio como los 40 días que suceden al postparto en la mujer, tiempo que coincide con el sangrado luego del nacimiento.
Lo cierto es que el Puerperio es MAS QUE 40 DÍAS! aunque su duración varía en cada mujer debido a aspectos emocionales, ambientales y culturales.
El Puerperio es el tiempo destinado para conocernos con nuestra cría
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A psiquico pasamos por procesos intensos, donde desde lo simbólico construimos nuestra identidad como madres y debemos integrarla a quien éramos antes. Esto no es sencillo y genera, junto con las hormonas implicadas, un tsunami emocional. Surgen nuevos miedos sobretodo ligados a la nueva responsabilidad de mantener a este ser completamente indefenso con vida y ayudarlo a crecer. Para poder hacerlo debemos empatizar con el, por ello también necesitamos el sostén de otrxs. Revisamos nuestra historia como hijas, como fuimos maternadas. ¿Que quiero repetir y que no?
Nos sentimos un poco indefensas, necesitamos también cuidados maternales. .
.A medida que pasa el tiempo y vamos construyendo está identidad nueva, vamos ganando seguridad en el rol y de a poco reconectando con aquello que nos gustaba hacer. Los miedos aparecen cada vez menos y nos vamos volviendo más flexibles
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¿Cuando dejamos de “estar puérperas”? Cuando dejamos de sentirnos puérperas. Digamos que el “egreso” de la condición de puérpera lo marca cada mujer, aunque generalmente en el proceso saludable se dan algunas condiciones:
La mujer puede conectarse con sus propios deseos, además de preocuparse por el bebé.
Puede pasar periodos de tiempo separada de su bebé tranquila y disfrutando.
El bebé va conquistando cada vez más su autonomía: aparece la marcha, puede disfrutar del cuidado de otras personas.
Resurge en la mujer el deseo de vincularse en intimidad con su pareja, a veces también empieza a sentir deseos de destetar o dejar la lactancia a demanda.
Nos encontramos con nuevos proyectos y vamos integrando esa que fuimos con la que somos ahora.
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💜¿Y vos? ¿Cuánto sentís que duró tu Puerperio?
Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com