Ejercer la paternidad

El padre no está sólamente para sostener a su pareja, no está para cuidar a la mujer y que ella cuide del bebé. El papá está para ejercer su paternidad.
Nuestro rol es de vincularnos y cuidar de nuestro bebé desde el minuto cero. Es decir, es de aupar, consolar, pasear, cambiar pañales y acunar, tanto igual como la persona que lo gestó en su vientre. A pesar de muchos mitos y dichos, el papá puede ser una gran figura de apego desde el inicio si se lo propone.
.
.
Sí, el papá no está puerpero como la madre, aunque puede que se “contagie” de esa sensibilidad exaltada. No está puerpero, pero si cuida activamente de su bebé puede que sus hormonas se alteren ligeramente para hacerlo más sensible a las necesidades de su bebé.
.
.
Que no estemos puerperos no significa que no nos pasen cosas.
También debemos aprender a ejercer nuestro rol, también estamos conociendo a nuestro hijo, también tenemos miedos y dudas.
.
.
Y también atravesamos una crisis vital, donde revisamos nuestra crianza, los vínculos se redefinen y las prioridades cambian.
Papás, no tenemos que mostrarnos fuertes, sino que debemos dejarnos atravesar por estas emociones. .
La paternidad también es una oportunidad para enriquecer nuestra identidad de varón y establecer vínculos más sanos y complejos.
.
.
¿Cómo te sentiste cuando te convertiste en papá? ¿Vivis/te una crisis en tu vida?
¿Cómo sentís que vive la paternidad tu pareja?
.
.
Lic. Criado Matias

“Mamá, mamá”

Mamá y mamá
Porque madre no hay una sola…
Mamá es mamá y para Juli,
Papá también es mamá.
.
. ¿Vieron esas miradas que nos regala Juli? Es la misma mirada… Hace semanas que nos llama indistinto, de la misma manera.
Mejor dicho, sabe perfectamente con quién quiere estar pero nos dice mamá a los dos.
Para mí eso habla del lugar que tiene su papá en su vida.
Habla de su vínculo de apego,
De su incondicionalidad, de sus risas compartidas y del tiempo de cuidado.
Julián entra al mundo de los sueños con papá todas las tardes y noches…
Papá ejerce de papá, pero Juli todavía no sabe cómo decírselo y resume en un “mamá” todo su sentir. ¿Acaso no son solo palabras? Distintos significantes, ambos le ponen nombre a una figura de cuidado y apego seguro.

En casa tenemos la posibilidad y la decisión de ejercer ambos el rol de cuidado, de pasar casi el mismo tiempo con él y su hermana (incluso muchas veces pasan más tiempo con él que conmigo). .
.
Esta cuarentena intensificó está dimensión y el está feliz de pasar más tiempo con ambos. ¿Costará cuando retomemos algo parecido a una rutina y vuelva a entrar la niñera o la abuela al cuidado? Veremos en ese momento, por ahora intento pensarme y pensarnos en el corto plazo, en el aquí y ahora de cada día.
Parece obvio decirlo, pero un papá implicado (suena raro no? ¿Porque nunca escuchamos hablar de “mamá implicada”?) es también una figura de apego y puede ser un cuidador principal. .

Papá aún espera que Juli lo llame de ese modo, aunque se muere de amor ante el “mamá” que le suelta. ¿Cómo se sintieron ustedes con el primer “mamá”?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Confía en tu criterio como ma/padre

Nadie conoce a tu hijx como vos

Ni la pediatra
Ni la psicóloga
Ni la maestra
Ni los libros de crianza
Ni los “especialistas”.
.
.
Nadie conoce mejor que vos qué le gusta, que le hace feliz, qué le enoja, que situaciones le angustian o le dan miedo, cuáles le generan estrés.
Tampoco nadie conoce mejor que vos qué le calma, donde encuentra consuelo….
.
.
Ningún “consejo” o “tip” va a ayudar si no haces el ejercicio de observar a tu hijo o hija. ¿Qué le preocupa? ¿Cómo comunica sus estados de ánimo? ¿Qué recursos tiene para enfrentar está situación? ¿Qué me quiere decir con esto?
No hay recetas generalizables. .
.
Un profesional no puede decirte que hacer ni cómo. No tiene la verdad y te la da para que resuelvas mágicamente. No puede (ni debe) decirle a todas las personas lo mismo, porque cada una es única al igual que su contexto.
Puede ayudarte a pensar o repensar diversas situaciones o comportamientos, a encontrar patrones que se repiten, a interpretar ciertos estados emocionales de tus hijos e hijas y también los tuyos.
.

.
La mayoría de las veces se trata de hacer un espacio para preguntarte y a través de la palabra ir encontrando estrategias que permitan activar todo eso que conoces de tu hijx y ni siquiera te dabas cuenta. Re pensar y tomar como familia las herramientas necesarias para acompañar en este momento vital a nuestros hijos e hijas. .
.
¿Alguna vez sintieron que necesitaban orientación o una guía para acompañar a sus hijos en alguna situación?
.
.
#infancias
#crianzarespetuosa #maternidadreal

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Papá también

Papá también…

Papa también puede calmar, consolar y contener…
Sus brazos envuelven y sostienen, me hacen sentir seguro.

Papa también puede secar las lágrimas y acompañar en el sueño mientras me lleva en el fular con canciones y nanas…

Papa también sabe alimentar, con sus manos ofrece frutas, ofrece mamaderas de leche tibia y hace las comidas más ricas.
.
.
Papa también cura, rodea con sus brazos y su balanceo calma mis dolores y mis miedos.
.

.
Papa también es mi lugar de seguridad, es mi figura de apego. Con el se que estoy bien cuidado y será capaz de todo por protegerme.
.
.
Papa también es divertido, me hace caras, morisquetas que hacen que me ría como nunca y te extrañe mucho menos.
.
.
Papa también sabe cuidarme. Aunque a veces le de miedo al principio, puede quedarse solo conmigo y aprender a disfrutarme.
De chico no le enseñaron a cuidar, entonces a veces le cuesta más, porque teme.
Teme no saber, equivocarse, no estar preparado. Teme no hacerlo tan bien como vos. Teme no ser suficientemente bueno para esta tarea. Teme porque no tiene tetas no saber cómo calmarme.
Pero anda mamá, déjanos un ratito. Confía, dejale el espacio para aprender un poco más cada día, para equivocarse conmigo, seguro no será nada grave. Anda sin miedo, no estoy solo.
Estoy con papá.

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Corresponsabilidad, crianza y madres agotadas

No alcanza con que te diga “yo te ayudo” porque la crianza debiera ser 100% compartida.

No alcanza con que “le juegue” un ratito así te podés bañar, necesita que le cuiden con la misma responsabilidad.

No alcanza con que “se lo lleve” sólo cuando no das más… No alcanza con que “te deje” dormir media hora cuando pasas toda una noche amamantando… No alcanza con que hoy lave los platos, la casa se mantiene a diario… No alcanza con que me diga “yo te entiendo, anda descansar un rato”… No alcanza, si a diario, es implícito que por ser la mujer debes ocuparte “de todo” y tu pareja (si le dan ganas o el tiempo) elegir participar.

Necesitamos funcionar como equipo, llevar este cansancio compartido y así que todo pese menos.
Que todo se repartiera un poco más parejo, quedurmiera con lxs dos, que las tareas se asuman de forma pareja …
En cambio, vas zombie por la vida, funcionando como se puede , resintiendo la sobrecarga en tus hombros y en tu mente. .
.
Sabemos que hoy no es siempre. Va a crecer. Va a dormir mejor. Va a aceptar el consuelo de tu pareja. Va a ser menos dependiente. Pero mientras tanto…
.
.

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Soy papá: ¿y ahora qué?

Escribir esta entrada es una de las cosas más difíciles que me tocó, ya que no es sencillo intentar describir las sensaciones que viven los hombres cuando se convierten en padres, sin serlo. Voy a tomar de ayuda la experiencia de mi compañero y de todos los hombres que de forma generosa han compartido conmigo esta vivencia.

Sencillamente cuando hablamos de hijos, casi de forma inmediata mencionamos a las madres. Desde el embarazo mismo, es muy fácil caer en el error de “borrar” al padre de escena. Hay miles de libros y artículos acerca de qué es ser madre, los cambios que vivimos las mujeres en nuestra maternidad pero realmente muy poco refieren a la experiencia de la paternidad. Lo mismo ocurre con los espacios: curso de pre parto (para que la madre se familiarice con la lactancia, el pujo), grupos de la liga de la leche, tribus de mamás….¿y los papás qué?

Sergio Sinay, en su libro “Ser padre es cosa de hombres” plantea que ” Los padres no nacen. Se hacen….Que los padres se hacen significa que ninguno de los varones que existieron, que existimos y que existirán en el curso de la historia humana nacieron sabiendo cómo ser padres. El simple hecho de ser capaces de procrear no nos convierte automáticamente en padres”. En este punto, cabe aclarar que desde una perspectiva compleja tampoco el hecho de vivir una gestación nos convierte en madres. La paternidad, al igual que la maternidad, son roles a construir. ¿Cómo? en el vínculo con nuestros hijos.

1434378751_810532_1434379080_album_normal

¿Que las mujeres nos lo tenemos más sencillo? Bueno, una parte de esto es cierto. Los 9 meses que llevamos en nuestro viente a nuestro hijo nos ofrecen la posibilidad de vivir una conexión previa, que además está acompañada de mecanismos hormonales complejos que hacen que se instale en situaciones de salud, el apego a la cría. Aún con todo este escenario a favor, algunas mujeres no logran construirse en esa nueva constelación maternal de la que habló Stern. Claro que los padres también comparten estos nueve meses, de un modo subjetivo y distinto. A medida que va creciendo el viente van tomando cada vez más dimensión de que allí, efectivamente, crece también una vida. Pero la gran mayoría de hombres coincide en señalar el momento del parto, como el momento en el que caen realmente en la cuenta de que sus vidas cambiará para siempre.

Es que la llegada de un hijo constituye un momento tan trascendental y único que pone de cabeza nuestro mundo como lo conocemos, y sobre todo desordena y re configura todos los roles que estábamos acostumbrados a ocupar. Necesariamente requiere de un proceso psíquico, interno e individual donde se re configuren aspectos centrales de nuestra personalidad, para organizarse en una nueva configuración donde tome un lugar prioritario la actitud maternal y paternal donde tome un primer lugar el cuidado del bebé.

¿Qué se juega en los padres recientes? (y no tanto)

En primer lugar, suele aparecer un fuerte impacto o conmoción. ¿Ése ser tan pequeño, frágil y real es mi hijo? Era cierto! había un bebé dentro! Luego, casi de forma imperceptible suele aparecer el miedo ¿podré tenerlo a upa sin lastimarlo? ¿Sabré cambiar pañales? Todos enfatizan en su rol como apoyo de la mamá ¿sabré hacer lo que ella necesite? ¿qué es eso?

1434378751_810532_1434379104_album_normal

A la par, entre todo este mar de sensaciones que tanto les cuesta a los hombres por lo general identificar y comunicar, aparece la idea de desaparecer! si! salir! necesitan aire! ¿Cuántas hemos escuchado que con apenas un bebé de días el padre organiza una reunión con amigos o se va a jugar al fútbol? Aunque a las mujeres les parezca impensable y muy difícil de entender, ellos necesitan tomar aire, recargar energías para volver a la nube de puerperio y pañales que los espera en la casa.

Convivir de repente con un nuevo rol (el cual están descubriendo de qué se trata) y una mujer en pleno puerperio no es tarea sencilla. Invadidas por la catarata hormonal nosotras estamos desbordadas, enamoradas de nuestro bebé, llorando sin razón, con estallidos de felicidad….en definitiva, si antes no nos entendías, menos vas a poder hacerlo ahora! Las hormonas de la lactancia hacen que la mujer este reacia al encuentro sexual (por un largo tiempo en algunos casos) y muchas veces esto genera incertidumbre en el hombre, ya que antes encontraba en ello una vía de comunicación primordial de la pareja.

En la nota de La Nación, el psicólogo Javier Díaz comenta: “Mucho se habla de la angustia presente en la madre luego del parto: cambios físicos, hormonales, tensión, incertidumbre, dolor físico y psíquico enmarcan ese efecto displacentero de la mamá cuando transita su puerperio -reconoce Díaz-. Pero en ese mismo contexto, y reforzado por las presiones externas del entorno social, los hombres suelen experimentar un cansancio inmotivado, desgano, dificultades para dormir, disminución del apetito y dolores corporales…” Muchas veces cuando emergen estos sentimientos en los hombres no encuentran vía de canalización ni de comunicación. Acostumbrados a expresar poco sus sentimientos y a contener la angustia, suelen quedar acallados y solapados detrás de las obligaciones cotidianas. Los padres no dejan de trabajar, en nuestro país se consideran 3 días de licencia para padres (algo ridículo e injusto) por lo cual la presión de seguir con las actividades y responsabilidades es mucha y no deja tiempo para frenar a conectarse con esta nueva vivencia. Allí es donde muchas veces aparece el síntoma: irritabiliadad, surgen peleas en la pareja, cansancio, insonmio, son algunas de las manifestaciones.

Entonces, la catarata hormonal, los cambios en el contexto familiar, los re ordenamientos vinculares también afectan el estado de ánimo de los padres recientes. Consideramos que al igual que en la mujer, los primeros dos años de vida del bebé son los más críticos para esta catarata emocional. A medida que el bebé va creciendo, ganando independencia de forma progresiva así también los padres y las madres van consiguiendo sentirse más seguros en su rol además de retomar la energía en otros espacios de crecimiento personal (trabajo, estudio, deporte, etc).

El re encuentro de la pareja parental como pareja amante no es tarea sencilla ni se da de un momento al otro. Se irá construyendo (o no) en el día a día, en un entramado complejo de vivencias, pequeños momentos compartidos y mimos fugaces mientras el bebé duerme. Requiere presencia, paciencia y sobre todo espera y una mirada amorosa nueva y llena de creatividad para encontrar esas pequeñas complicidades que hacen a los amantes.

formacion-lactancia-materna

La imposibilidad de expresar la queja, la angustia, la responsabilidad por ser el sostén de una familia, sumado también las presiones sociales y los mandatos familiares (las comparaciones con el propio padre) llevan muchas veces a una situación de desborde. ¿Cómo metabolizar esta experiencia? Intentar respetar los tiempos de descanso, hacer deporte, buscar espacios de comunicación con la pareja, apelar a la red familiar para brindar ayuda y sobretodo, buscar una “tribu” o grupo de pares y donde poder compartir las experiencias y los avatares de construirse como padre. El psicólogo Mauricio Strugo generó un espacio llamado “Y Nosotros También, un taller para padres que puedan reunirse y hablar de lo que les pasa, un lugar donde sea posible resonar a partir de lo que cada uno comparte y, fundamentalmente, de darse cuenta de que no están solos en esto”, explica el terapeuta y especialista en pareja y familia” (La Nación, 25/11/15). La consulta individual con una profesional psicólogo o psicóloga puede ayudar a trabajar más en profundidad y acompañar este momento tan especial.

Me gustaría terminar con un párrafo de Sergio Sinay: ” Con cada hijo nace un padre. Cada hombre puede mostrar tantas facetas de su paternidad como hijos tenga. O aún a lo largo de su historia con un único hijo. Cada padre nace como padre con sus hijos. No antes. Aprendemos a ser padres. Nos convertimos en padres. También re-aprendemos. También nos re-convertimos”.

Lic. Carolina Mora

lic.carolinamora@gmail.com

Miembro de Nacer Juntos y Psicólogas acompañando la Crianza Respetuosa.

Podés consultar:

“Ser padres es cosa de hombres” Sergio Sinay, Editorial del Nuevo Extremo 2012.

“El nacimiento de una madre” Daniel Stern

Nota de La Nación: http://www.lanacion.com.ar/1848561-crianza-los-hombres-tambien-se-deprimen-despues-del-parto