Mitos del colecho

Muchas familias eligen hoy en día hacer colecho.
¿El colecho es bueno o malo? Como toda práctica depende de quienes la realizan y la flexibilidad de saber distinguir las necesidades de nuestros hijxs y las propias como ma/padres. El colecho o no siempre debe ser una elección de la familia, nunca impuesto por un profesional.
Quiénes trabajamos con mujeres y familias durante el puerperio debemos tener especial cuidado ya que un periodo es muy sensible. Imaginemos cuán duro debe ser para una mamá escuchar los prejuicios de muchos profesionales que insinúan que está “abusando” de su hijo por colechar. Muchas veces es la única forma de descanso posible para ese bebé y esa mamá sobretodo en los primeros tiempos.
.
.
¿Todos los bebés necesitan colechar? Todos los bebés al igual que todos los adultos son distintos, algunos duermen cómodos en sus cunas y otros manifestan más necesidad de contacto.

.
.
¿Es necesario colechar para el apego seguro? Por supuesto que no. Apego seguro implica respuesta sensible, responder a las necesidades de nuestros hijos, respetar sus tiempos y procesos de maduración, demostrar afecto, consolar su llanto y entender sus enojos siendo conscientes de que no son mañas sino manifestaciones genuinas de sus necesidades. Podemos hacer todo esto sin colechar.
.
.
¿El colecho afecta la sexualidad de los padres? No necesariamente. La sexualidad puede continuar en otros espacios de la casa, apelando a la imaginación de los padres se puede continuar disfrutando.
Sugiero no mantener relaciones sexuales en presencia de su bebé/hijo o hija . No importa la edad, es un acto de la sexualidad adulta del que no eligieron ser parte y no pueden significar. No mantendriamos relaciones sexuales delante de otra persona (salvo que forme parte de una práctica consensuada por ej.una orgía), bebés y niñxs son personas también y merecen el mismo respeto.
Muchas personas adultas recuerdan como traumático el haber presenciado o escuchado a sus padres mantener relaciones.
Es importante que cada pareja pueda establecer comunicación fluida sobre este tema y buscar espacios de intimidad y placer conjunto.
.
.
¿Cuando dejar el colecho? Considero que al igual que con la lactancia que cuando hay indicios de incomodidad tanto en el hijx como en los ma/padres, es tiempo de buscar otra forma. Esto depende de cada vínculo.
Recomiendo que exista espacio en la casa que sea para el niñx, con sus juguetes y una camita a dónde pueda ir si necesita. Es esperable que a medida que crezca tanto el niñx como sus ma/padres vayan necesitando espacios para dormir por separado.
.
.
¿Genera problemas psicológicos?
No hay estudios que puedan afirmar esto, si muchas teorías.
Ante la preocupación de un síntoma por ejemplo, es importante evaluar la calidad de la interacción y sus rutinas.
Se puede dormir en camas separadas y avasallar la intimidad del niñx y de muchas formas no respetarlo como sujeto. Este punto debe evaluarse caso por caso conociendo a la familia.
.
.
Recordemos que siempre que se practique se debe hacer de forma segura (ver guía Unicef).
.
.
El sueño es un tema sensible en la crianza los primeros años. Mi sugerencia es que decidan como dormir de acuerdo a las dinámicas de la familia y priorizando las necesidades de sus hijxs. Ser flexibles, saber que hay caminos intermedios y que ninguna decisión es para siempre.

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Parejas con hijos y sueño nocturno

“Le odio cuando duerme”

Es una de las frases que más escucho decir a las puerperas que atiendo de sus parejas (la mayoría varones).
.
.
Cuando nace nuestro bebé nos encontramos con el mandato implícito o explícito de que su cuidado depende casi enteramente de nosotras, día y noche.
“Porque quiere teta”
“Porque no se duerme conmigo”
“Porque vos sabés cómo calmarlo”
“Porque yo mañana trabajo” (aunque ella también mañana trabaje tanto dentro como fuera de casa).
.
.
¿Para dormir un bebé siempre se necesita la teta?
¿Solo su mamá sabe dormirle?
¿Solo se calma con ella?
Puede que durante los primeros días o semanas bebé se calma más rápido con mamá y que además esta demanda también colabore con el establecimiento de la lactancia, si es que la mujer desea amamantar.
Ahora bien ¿Qué ocurre con las parejas que avanzan los meses y siguen sin sentirse capaces de involucrarse en el cuidado nocturno?
¿Nosotras nos acostumbramos a hacerlo y terminamos creyendo que es nuestra tarea exclusivamente? ¿O será que pedimos y no obtenemos respuesta?

.
.
Así como nosotras a veces no sabemos qué le ocurre al bebé e intentamos varias cosas para calmarles, de día o de noche, así como resignamos tiempo de descanso en esta tarea incluso sabiendo que a la mañana siguiente vamos a tener que seguir cuidando o trabajando/estudiando fuera de casa, es importante que de a poco las parejas empiecen a asumir su responsabilidad también de forma nocturna.
Intentar, apostar con confianza a que de van a ir adquiriendo herramientas para dormir a bebé, asumir también que el descanso no será el mismo tampoco para ellxs y que esto es parte de convivir lo que un bebé implica.
Siempre sugiero abrir el diálogo a este tema, intentando que sea en un momento de tranquilidad familiar, generar acuerdos mínimos de cómo van a manejar el momento de la noche, quién se ocupa y cuántas veces hasta llamar al otro, que recursos van a ofrecer para que el bebé duerma, etc.
Algún día dormirá más fácilmente, más de corrido, pero hasta tanto ese tiempo llegue, esperemos llegar con salud mental y pareja lo más intacta posible.
.
.
¿Que efecto tiene la falta de sueño?

Somos muchas las mujeres que resignamos horas de sueño cuando tenemos bebés y pequeños en casa.
El sueño de bebés y niños es interrumpido y es esperable que así sea, ya que va madurando de acuerdo a su desarrollo.
“Dormí porque ya no dormis más” ¿Quién no recibió ese consejo durante el embarazo? En ese entonces probablemente pensábamos que esas personas exageraban, pero salvo excepciones por un tiempo largo “no volvemos a dormir como antes”.
.
.
Cuesta mucho habituarnos a la falta de descanso. Ya desde el final del embarazo nuestro cuerpo nos va preparando para mantener un sueño más liviano y alerta. La incomodidad corporal, las recurrentes idas al baño y el insomnio hacen que el descanso ya sea interrumpido.
A la persona gestante la fisiología la prepara para estar más alerta en el cuidado de la cria, la pareja que no vivió la experiencia en su propio cuerpo, tendrá que hacer un esfuerzo por conectar y poder ajustar sus ritmos a las necesidades de este bebé.
Aún así es muy duro la adaptación, sobretodo considerando que los primeros tiempos estamos cuidando las 24hs y si tenemos más de un hije que atender se vuelve aún más difícil cumplir con el consejo de “dormir cuando bebé duerme”.
.
.

¿Qué genera la falta de descanso nocturno?
La falta de sueño hace que nos alimentemos peor, impacta en el estado de ánimo, generando más irritabilidad y respuesta al estrés. Incide en la memoria y el aprendizaje y es factor de riesgo de accidentes. Está relacionado con ansiedad, depresión y problemas psicológicos.
El cansancio impacta también sobre los vínculos, dificultando la comunicación asertiva y la capacidad de empatizar con las necesidades de otras personas (lo que es lógico al tener insatisfechas las propias). Para quienes estamos al cuidado es fácil notar como interfiere en los vínculos, en la paciencia y la disponibilidad emocional.
.
.
Por eso el descanso es primordial para toda la familia. Siempre recuerdo el consejo “la mejor forma de dormir al bebé es como duerman todos”. Colecho, en su cuna, a upa de papá o mamá, porteando, cantándole, amamantando o con mamadera, meciendo, todas son formas válidas.
La pareja puede acompañar el descanso de la diada, no solo durmiendo a bebé sino también priorizando espacios de sueño de mujer. Levantarse temprano con bebé para que ella duerma más, llevarlo a pasear mientras ella duerme en la siesta, levantarse de noche a la par son solo algunas estrategias.
.
.

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

¿Colecho sí, colecho no, colecho a veces? Algunos lineamientos de reflexión

El colecho es una práctica que esta en la mira actualmente en los medios de comunicación, pero es una práctica que existe hace miles de años y jugó un papel esencial para la supervivencia de nuestra especie. Para el Dr. Carlos Gonzalez el colecho implica seguridad y adecuación a las necesidades del bebé, y ha permitido que nuestra especie supere condiciones de frió, inseguridad y precariedad a lo largo de la historia.

1c1ff4809198f8cb52411c1dddcf7918

En muchas culturas es una practica aceptada y cotidiana, incluso practicada por la mayoría. Actualmente en nuestro país esta práctica se comenzó a volver popular por sus beneficios demostrados en diversos estudios, pero sigue siendo cuestionada por cierto grupo de profesionales de la psicología y la pediatría. Ante todo es importante preguntarse: ¿Puede ser el colecho bueno o malo per se? Como toda práctica depende de quienes la realizan y la flexibilidad de saber distinguir las necesidades de nuestros hijos y las propias como padres. El colecho o no siempre debe ser una elección de la familia, nunca impuesto por un profesional. ¿Cual es la relación entre gestación extrauterina y colecho? Durante los primeros 9 meses de vida se habla de gestación EXTRAUTERINA. El pequeño ser que acaba de nacer tiene una necesidad los primeros meses de vida (especialmente los primeros 3m) de estar en contacto casi constante con el cuerpo materno o el de quien supla la función (en caso de ausencia de la madre, cansancio materno o que deba volver al trabajo de un cuidador que puede ser también el padre). Esto es fundamental además para establecer la lactancia exclusiva. El bebé busca el cuerpo materno y el pecho como refugio (Nils Bergman dice que cuerpo materno es el hábitat del recién nacido). El colecho en esta etapa suele ser la forma de dormir preferida por los bebés y los papas. Todos descansan mejor, ya que el bebé mama mucho de noche (y de día) y así evitan levantarse constantemente. También evita que el bebé se desvele a causa de su propio llanto ya que permite dar la teta acostados apenas el bebé la comienza a buscar. Todos siguen durmiendo. El colecho ayuda a la producción de oxitocina, la hormona del amor, que influye en la lactancia y el vinculo con nuestros hijos, favoreciendo una adecuada respuesta a sus necesidades. La autora Rosa Jove sostiene además que ayuda a regular las fases del sueño a través de la sincronía de la respiración de la mama y el bebe. Debemos tener especial cuidado cuando estamos en contacto con familias en esta etapa, ya que es muy sensible y de mucho cambio. Imaginemos cuán duro debe ser para una mamá transitando el puerperio inmediato escuchar los prejuicios de muchos profesionales (pediatras y psicólogos) que insinúan que está abusando de su hijo por colechar. Muchas veces es la única forma de descanso posible para ese bebé y esa mamá. ¿Todos los bebés necesitan colechar? Todos los bebés al igual que todos los adultos son distintos. Podemos decir que por neurobiología del apego el colecho es beneficioso para todos. Igualmente hay múltiples realidades. En algunos casos cuando el bebé se alimenta con fórmula no siempre despierta tan frecuentemente y puede adaptarse (o no) con más flexibilidad a la cuna. Y por supuesto hay bebés que naturalmente duermen más profundo que otros (esto no es lo más habitual son contados casos )y entonces se adaptan a la cuna en la habitación de sus padres (hasta los 6m ser recomienda co habitación) .

1377288_10153297641150534_1516663967_n

¿El colecho afecta la sexualidad de los padres? No necesariamente. La sexualidad puede continuar en otros espacios de la casa, apelando a la imaginación de los padres se puede continuar disfrutando libremente. El puerperio es una etapa donde el deseo sexual suele descender en pro de favorecer el vinculo con el bebe y esto tiene una base hormonal provocada por la lactancia. Es importante que cada pareja pueda establecer comunicación fluida sobre estos temas y buscar espacios de intimidad y placer conjunto. Lo mas importante es la intimidad, no la genitalidad, Cuando la intimidad y comunicacion continuan fluyendo la sexualidad se ira acomodando a los deseos y necesidades reales de cada pareja parental. ¿Es necesario colechar para criar con amor y apego seguro? Por supuesto que no. Criar con amor implica responder a las necesidades de nuestros hijos, respetar sus tiempos y procesos de maduración, brindar contacto, caricias, demostrar afecto, consolar su llanto y entender sus enojos siendo conscientes de que no son mañas sino manifestaciones genuinas de sus necesidades. Podemos hacer todo esto sin colechar. ¿Cuando dejar el colecho? Hay muchas posturas de hasta cuando el colecho, algunos sostienen que hasta que el niño quiera dejarlo, otros plantean una edad cronologíca y otros lo pensamos como un proceso. Considero que al igual que con la lactancia que cuando hay indicios de incomodidad tanto en el hijo como en los padres, es tiempo de buscar otra forma. No puedo decir una edad marcada numéricamente como límite por que bien sabemos que los procesos no responden a la matemática. Pienso más bien en ir observando la maduración de cada niño. Como sabemos el sueño de los niños durante la primera infancia cambia constantemente, por eso es importante ser flexibles a sus necesidades para poder acompañar estos procesos.

nino-durmiendo

Cuando los padres comiencen a sentirse incómodos o el bebé comienza a preferir y tolerar otros espacios de descanso. Los niños van mostrado señales: mayor autonomía, más capacidad de espera y a disfrutar estar en compañía de otros adultos (también tolerar más la separación). A los 9 meses en general se desplazan solos gateando (algunos pocos caminando) y van adquiriendo mayor autonomía. A la vez construyen la categoría del extraño y surge la angustia de saberse distintos a mamá. Se manifiesta mucha angustia ante separación (está etapa suele darse entre los 6 meses y los 8 y durar incluso hasta el año, dónde no concluye sino que ante situaciones nuevas de separación resurge, como en el inicio del jardín o guardería). Desde la crianza respetuosa los padres buscan acompañar este momento, muchos que estaban pensando en dejar de colechar esperan a que pase este momento para hacerlo. ¿Hasta cuando? Insisto para mi es un proceso. Cuando se extiende más allá del preescolar habría que pensar e indagar el caso puntual de esa familia y ver que está ocurriendo. No se puede tomar un dato aislado de la crianza del niño sin poder observar toda la realidad que lo rodea. El colecho en sí mismo como dato aislado no nos dice nada. Acercarnos con muchísimo respeto a la realidad del otro, parece algo obvio pero en la práctica no lo es. Muchas veces el proceso fluía y una separación abrupta (ingresó a la escolaridad forzado, un duelo familiar, la llegada de un hermanito, enfermedad o una intervención médica por ej) puede generar obstáculos y demorarlo. En ese caso puede ser pertinente la intervención profesional siempre con el consentimiento de los padres y respetando sus decisiones. Información complementaria importante: Recomendaciones para un colecho seguro: Síndrome de muerte súbita del lactante: http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos/colecho-sindrome-muerte-subita-lactancia-materna-consenso

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-6-lactancia-y-crianza/colecho-lactancia-y-sindrome-de-muerte-subita-del-lactante-smsl/ Estudios cientificos http://lacienciadelsuenoinfantil.blogspot.com.ar/p/capitulo-3_16.html Estudios en ingles;:http://www.thefpr.org/private/pdf/Bedsharing_fulltext.pdf Abstract estudio sobre colecho: (traduccion de Matias Criado Mora) Informamos de los resultados del primer estudio longitudinal de resultado correlativos del colecho entre padres e hijos. Doscientos cinco familias de estilos de vida no convencionales y convencionales se han seguido desde 1975. Un niño en cada familia fue seguido desde el tercer trimestre del embarazo de la madre hasta la edad de 18 años. Se encontró una relación significativa entre compartir la cama en la primera infancia con el aumento de la competencia cognitiva medida a la edad de 6 años, pero el tamaño del efecto fue pequeño. A la edad de 6 años, el colecho en la infancia y la primera infancia no se asoció con problemas de sueño, patología sexual, o cualquier otra consecuencias problemáticas. A la edad de 18 años, el colecho en la infancia y la niñez no estaba relacionado con la patología o consecuencias problemáticas, ni tampoco guarda relación con consecuencias beneficiosas. Se discuten estos resultados a la luz de los temores generalizados de los daños causados por el colecho entre padres e hijos. Sugerimos que estos temores son sin sustento si el colecho se practica de manera segura como parte de un complejo de valiosas y relacionales prácticas familiares Nils Bergman http://www.dailymotion.com/video/xfgomt_nils-bergman-restaurando-el-paradigma-original-2-3_webcam Rosa Jove Libro: dormir sin lagrimas https://www.youtube.com/watch?v=_e0zRSuMDps http://www.asociacionsina.org/2009/11/24/el-sueno-y-la-crianza-feliz-conferencia-de-rosa-jove-en-valencia-14-nov-2009/ Carlos Gonzalez Libro: Besame Mucho https://www.youtube.com/watch?v=kve7IqDSn6s Lic. Carolina Mora

No a los métodos conductistas para enseñar a dormir. No al Estivill

Querida mama
Estoy confundido

Estoy acostumbrado a quedarme dormido en tus suaves y cálidos brazos. Cada noche me acurruco cerca de ti; lo suficientemente cerca para oír los latidos de tu corazón, lo suficientemente cerca para oler tu dulce fragancia. Miro tu hermosa cara mientras suavemente me quedo dormido, seguro y protegido en tu amoroso abrazo. Cuando me despierto con el estómago hambriento, los pies fríos o porque necesito un abrazo, tú me atiendes rápidamente y poco después estoy profundamente dormido otra vez.

Pero esta última semana ha sido diferente.

Cada noche esta semana ha ido así. Me arropabas en mi cuna y me dabas un beso de buenas noches, apagabas la luz y te ibas. Al principio estaba confundido, preguntándome dónde te habías ido. Pronto tuve miedo y te llamé. Te llamé y te llamé mamá, ¡pero no venías! Estaba tan triste mamá. Te quería con tanto ahínco. Nunca he sentido sentimientos tan fuertes. ¿A dónde fuiste?

10959698_855207454536235_4888598856257738280_n

¡Finalmente volviste! ¡Oh, qué feliz y aliviado estaba de que hubieras vuelto! ¡Pensé que me habías dejado para siempre! Me estiré hacia ti pero no me cogías. Ni siquiera me miraste a los ojos. Me tumbaste con esos cálidos brazos, dijiste “shh, ahora es de noche” y te fuiste de nuevo.

Esto pasó de nuevo una y otra vez. Te llamé gritando y después de un rato, cada vez mayor, volvías pero no me cogías.

Después de haber gritado durante un rato, tuve que parar. Me dolía tanto la garganta. Mi cabeza latía con fuerza y mi pequeña barriga estaba gruñendo. Pero lo que más me duele es el corazón. No podía entender por qué no venías.

Después de lo que pareció una vida entera de noches como ésta, me di por vencido. No vienes cuando grito, y cuando finalmente vienes ni siquiera me miras a los ojos, y mucho menos sostienes mi cuerpecito temblando y sollozando. Los gritos duelen demasiado para seguir durante mucho tiempo.

No lo entiendo mamá. Por el día, cuando me caigo y me golpeo la cabeza, me levantas y me besas para que me sienta mejor. Si tengo hambre, me das de comer. Si me arrastro para que me abraces, lees mi mente y me llevas en brazos, llenando mi carita de besos y diciéndome lo especial que soy y lo mucho que me quieres. Si te necesito, me respondes enseguida.

Pero por la noche, cuando está oscuro y silencioso y mi lamparilla proyecta sombras extrañas en la pared, desapareces. Sé que estás cansada mamá, pero te quiero tanto. Sólo quiero estar cerca de ti, eso es todo.

Ahora, por las noches, estoy tranquilo. Pero todavía te extraño.

Este post apareció por primera vez en http://www.alternative-mama.com/a-letter-from-a-sleep-trai…/ Fuente:felizenbrazos.wordpress.com