Acompañar familias

Introducción

Desde el recorrido realizado a lo largo de este año por las diferentes clases, nos interesó tomar dos vertientes planteadas: el eje de la familia, sus cambios, y sus diversas maneras y manifestaciones comunicativas, así como esto conlleva a pensar, dentro de estos vínculos fundamentales, la comunicación del lactante dentro de estas familias,  sus formas de trabajo en estos tiempos primordiales.

Tomaremos entonces, las conceptualizaciones de las clases de la Lic. Scarfalloto, y la Lic. Carballo, como también sumaremos y discutiremos esto desde los aportes de Donald Winnicott, Ricardo Rodulfo y Alicia Oiberman.

Comunicar-se(r)

Ya desde los tiempos más remotos de las civilizaciones, las familias, sus roles y su organización como tal fue dando y abriendo perspectivas sobre el crecimiento, y desarrollo de la identidad y la construcción del ser-estar de cada sujeto.

Desde el nacimiento mismo, se configuran espacios distintos según cada familia, pero también, y más aún, según cada época.  “las actitudes maternales no son universales y han estado estrechamente vinculadas a las concepciones sociales de cada época y de cada sociedad[i]. Así, Alicia Oiberman plantea como se fue dando los roles familiares y de la maternidad desde la Prehistoria hasta el Siglo XX. Se demarca el cambio no solo en las miradas sobre qué es un niño, sino también el trato y formas de cuidado y comunicación hacia ellos.   Como bien comenta Scarfalloto la familia es “un sistema auto correctivo, gobernado por reglas, que se constituyen en el  tiempo a través de ensayos y errores (…)con una historia y un código propios que le otorgan singularidad, y cuya cualidad emergente  excede la suma de las individualidades que la constituyen para adquirir aquellas  características que le son específicas.” [ii] Winnicott aporta una mirada complementaria también, al conceptualizar que “la familia es el primer agrupamiento, y es de todos el que más cerca está de ser un agrupamiento dentro de la personalidad individual”[iii]

Desde estos pensamientos  creemos necesario pararnos para pensar la familia,  los roles: “hablar de quien hace que.” al decir de Scarfalloto, y como eso influye en el armado del entramado fundamental comunicacional para el desarrollo subjetivo de un niño y como esto puede luego ser abordado desde el espacio terapéutico.

Cavallo marca la importancia de la comunicación primaria de los bebes desde diversos modos, al decir de Stern,  mediante  la percepción amodal, la inactividad alerta, y los afectos de la vitalidad. “Todas las conductas del niño que se manifiestan a través del funcionamiento corporal orgánico van tomando una forma de expresión”[iv] Es decir, que esta comunicación que se expresa desde el comienzo de maneras no tan claras como tales para los adultos, deben ser tenidas en cuenta para entender cuestiones  del orden subjetivo fundante. Como entona la madre, el padre, las funciones que ellos regulan y propician, van formando, edificando espacios subjetivos y el desarrollo de un niño. Esto no quita, claramente, pensar en dónde nace este niño, pensar así mismo cuál es esta familia, y como se configura, con sus cambios y crisis. Pregunta primordial para un procesos terapéutico que se desarrolle. “Para (este) es importante comprometer a la familia, interrogando sobre las experiencias familiares como ser nacimientos, enfermedades, muertes y relaciones entre sus miembros. De esta manera se puede establecer la estructura familiar que proporcionará un marco orientador para la resolución de los conflictos”[v]

Pensamos así, la importancia que tiene para el trabajo de un psicólogo que trabaje con los primeros tiempos, conocer y preguntarse por esa familia que llega, el cómo, el cuándo y el desarrollo de roles, y crisis de la misma, más aun teniendo en cuenta si el proceso se piensa desde la salud, desde lo potencial que se genere en los primeros momentos para un bebe, al establecer poco a poco pautas de comunicación que se arman al decir de Ricardo Rodulfo, desde un mito que se puede actualizar o no, y que determinará un lugar para el desarrollo de un niño.

Como consideramos una postura de un niño activo, observamos fundamental conocer la familia, el entramado, y lo social cultural pero también conocer y “escuchar” lo que el bebe mismo tiene para decir, para contar de su mundo “el factor de la espontaneidad, algo que ni la madre, ni el padre le dan al bebé”[vi].

Así, es interesante seguir construyendo formas, y métodos para observar bebés. Observar es una acción, es advertir, indiar y sobre todo explorar postula James Grotstein. Así, desde el psicoanálisis se postula conectarse desde el analista a los ritmos, y primeras formas de temporalidad. Es un proceso, un proceso que implica la subjetividad del analista en cuestión en estos trabajos familiares, vinculares. Hay diversos métodos de observación según Oiberman[vii] instrumentos, para observar de manera sistemática la comunicación madre-hijo, entre ellas desde las intereacciones afectivas, Di Tella, 1985., desde las interacciones comportamentales Stern, 1978., desde las interacciones fantasmáticas, Lebovici, 1985.,como una línea de trabajo de Oiberman también postulada en 1999.

Recapitulando lo planteado anteriormente es de vital importancia para los profesionales de la salud poder realizar una observación que permita indagar en la configuración familiar los vínculos afectivos y las interacciones entre sus miembros, poniendo especial atención a la naturaleza de los intercambios de la diada mamá-bebé en los primeros momentos. Estos momentos son  fundantes del psiquismo y por eso primordial la posibilidad de contar con intercambios que vayan marcando el cuerpo de pictogramas de fusión, instaurando zonas donde se inscriba el placer en las interacciones con el cuerpo, la voz, la mirada materna. Será el padre o quien cumpla su función quien deba proteger este vínculo, sosteniendo a la mamá y al bebé en estos momentos primordiales, los cuales son movilizantes por el proceso de adaptación en juego y donde la madre se encuentra emocionalmente vulnerable, especialmente durante el puerperio inmediato.

A modo de conclusión quisiéramos destacar el rol fundamental que cumplen los profesionales de la salud  en estos momentos fundantes, en los que tiene la posibilidad de detectar dificultades y a su vez de brindar su intervención para superarlas, siendo su trabajo principalmente preventivo.  Asimismo, poder hacer hincapié en las potencialidades de esa familia permitirá emporderar a los padres y hacerlos concientes de su capacidad para cumplir las funciones correspondientes, dando lugar  a la espontaneidad.

Trabajo en conjunto con la Lic. Sofía Zukerfeld, 2013.

  • Winnicott, Donald, “Exploraciones psicoanalíticas I”. Aguilar. Buenos Aires, 2008.
  • Piera Aulagnier, “La violencia de la interpretación”, Amorrortu Editores.

[i] Oiberman, Alicia, Pág. 37

[ii] Clase Lic. Scarfalloto.

[iii] Winnicott, Donald, “El hogar nuestro punto de partida. Ensayos de un psicoanalista” Pág.151.

[iv] Clase Lic. Carvallo

[v] Clase Lic. Scarfalloto

[vi] Rodulfo, Ricardo, “El niño y el significante. Un estudio sobre las funciones del jugar en la constitución temprana”. Pág, 123.

[vii] Oiberman, Alicia, “Observando bebés. Estudio de una técnica de observación de la relación madre-hijo”

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