Recibir un diagnóstico

Me llamó mucho la atención la cantidad de personas que me contaron que vivieron sus experiencias con un diagnóstico ecográfico (muchísimas veces erróneo).
Todas relataban lo mucho que este les había afectado, algunas incluso el maltrato que habían vivido del personal de salud (esto también sucede en diagnósticos certeros): información incompleta, silencios eternos, escasas explicaciones, predicciones poco justificadas e incluso presiones para interrumpir el embarazo (sin preguntarle a la mujer que sentía a veces sin elementos que confirmen diagnóstico). Todo eso obviamente elevando el nivel de ansiedad y angustia, tan nocivo para el bienestar materno/fetal.

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La enorme mayoría se va a sus casas completamente angustiadas y ansiosas, a intentar completar con google lo que no les fue explicado.
Estoy convencida de que si los profesionales de la salud informáramos de forma sensible y sin infantilizar no recurríamos tanto a Google.
¿Tienen las familias el apoyo necesario del personal de salud para transitar estos momentos?
¿Quienes comunican la noticia lo hacen con el debido respeto y empatía que merece la situación? ¿Y qué pasa cuando además este “diagnóstico” es apresurado y alarmista?
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Las ecografías suelen generar ansiedad, porque implica saber si su bebé está bien.Recibir el diagnóstico de que algo va mal con la salud de su bebé puede ser devastador. Generalmente lo relatan cómo una experiencia muy desorganizante, como un momento de inmensa incertidumbre dónde se activan fantasías muy temidas.
Seamos más amables, más cuidadosos, si no estamos seguros indiquemos estudios complementarios o segundas opiniones. Hablemos de probabilidad no de certezas hasta no estar seguros. Y sobretodo, escuchemos a las personas embarazadas: ¿Cómo se sienten? ¿Qué necesitan?
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¿Les pasó vivir algo así?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Workshop de sexualidad

NUEVA EDICIÓN DEL TALLER SE SEXUALIDAD EN EL EMBARAZO, EL PUERPERIO Y LOS PRIMEROS AÑOS DE CRIANZA!!!

❓¿Que pasa con nuestra sexualidad en el embarazo?

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❓Como impactan los cambios físicos en el deseo?

❓Que fantasías y miedos pueden aparecer a medida que crece la panza?
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❓El factor hormonal influye en el embarazo y puerperio?

❓Como impacta la vivencia del parto en el encuentro con nuestro cuerpo después del nacimiento?

❓Que pasa con nuestros genitales? Con nuestra vagina/vulva?

❓Sentiste la presión de tener que retomar las relaciones cuando todavía no estabas preparadx?

❓Como puedo acompañar a mi pareja que está maternando con la sexualidad?

❓Mi hijo/a ya tiene más de 2 años y no me volvieron “esas” ganas, es normal?

🔥De todo esto vamos a estar hablando en el Workshop en vivo con @sexologia.actual , no te pierdas esta oportunidad de conectar con lo que te pasa y adquirir herramientas para surfear esta nueva etapa de montaña rusa emocional.
PODÉS PARTICIPAR SOLX O EN PAREJA
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📅Sábado 19/09
De 10 a 11:30hs HORA ARGENTINA
Vía Zoom

Hola …!

Muchas gracias por escribirnos!

Te invitamos a participar de este Workshop para Familias en vivo donde te acercaremos herramientas para que te conectes con vos mismx y que puedas ahora también vivir tu sexualidad plenamente.

Te contamos, será un encuentro de 1hs y 30 (de 10 a 11.30hs) el sábado 19 de septiembre a través de la plataforma Zoom.

El valor del encuentro es de $800.
Si elegís abonarlo por medio de transferencia bancaria obtenes el 10 % de descuento! ($720).
Acá van los datos
BANCO PATAGONIA
CUIL/CUIT: 27263904619
CBU: 0340100808710208194000

MercadoPago
Si preferis se puede hacer por este medio!
WORKSHOP III. Sexualidad . $ 800,00. Pagalos con este link de Mercado Pago: http://mpago.la/1djxey8

Cobro en efectivo. $ 800,00. Pagalos con este link de Mercado Pago:

Una vez realizado el pago , envianos el comprobante a consultas@sexologiaactual.com.ar para hacer efectiva la inscripción.

Un día antes te mandaremos el link del encuentro con el ID y contraseña.

Te esperamos!!

Coordinan: @carolinamora.psicologa , Julia Santecchia y Cecilia Borghetti de Sexologia Actual

¿”El bebé llora lo que la mamá calla”?…

¿Escuchaste alguna vez esa frase?
¿Cómo te hace sentir?
Está y otras más son frases “empaquetadas” que se repiten la mayoría de las veces en el desconocimiento de la realidad de cada quién, desde un lugar incluso bastante agresivo con la subjetividad de quién la escucha.
No todo lo que manifiestan los hijos e hijas es causado por sus madres.
No todo lo que el bebé (o niñx) llora pertenece a lo que la mamá no puede llorar. Ellos también lloran sus propias experiencias y lo hacen como forma de comunicar. Lloran por hambre, por frío, por sueño, por incomodidad corporal, porque necesitan upa…

Y no es que no tengamos en cuenta la importancia de la emocionalidad de los cuidadores, claro es fundamental poder abordarla y acompañarla. Pero necesitamos dar lugar a como se siente esa persona. De nada sirve señalar solamente “tu bebé siente tu angustia” porque no tenemos un botón de “prendido y apagado” de nuestras emociones. Es importante que la mujer pueda sentir libertad para expresar sus estados emocionales y buscar ayuda si la necesita, no sentirse silenciada o culpable.
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Nuestros hijos e hijas son personas desde el minuto cero y traen sus propias potencialidades, viven sus propios procesos y tienen un temperamento singular.
Algunos bebés son más sensibles al ambiente, otros se duermen con más facilidad, otros se irritan más frecuentemente…
Es importante dar lugar a qué la familia pueda conocer las características de su bebé, que le calma, que lo altera.
Me preguntó si no es acaso adultocentrico atribuir los estados emocionales del bebé sólo a la vivencia materna/paterna.
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Sepamos que no hay generalizaciones que abarquen a todas las personas, no hay fórmulas de crianza infalibles.
Observemos cómo nos sentimos como adultas para poder encontrar espacios de regulación emocional dónde canalizar y hablar de lo que nos pasa. Y también observemos a nuestros bebés para acompañar de forma singular su desarrollo y atender sus necesidades emocionales.
Y si lo necesitas busca un espacio terapeutico que alivie, no que haga sentir más culpa.
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Contame ¿Qué otras frases que culpabilizan te dijeron? #maternidad #culpamaterna

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

“Puerperio sin gestar”

Estar al cuidado de un bebé por largas horas implica una situación de alerta constante.
Quien cuida tiene que poder estar alerta a las señales del bebé, decodificar sus necesidades, identificar a qué responden sus gestos, sonidos y su llanto.
Cuidar un bebé implica una demanda emocional intensa y una puesta de cuerpo continúa.
Cuando somos cuidadores principales de un bebé se establece un vínculo de apego, una relación en la que el bebé demanda seguridad, respuesta sensible y cuidados continuos.
Es muy difícil poder ocuparnos de nosotros mismos cuando cuidamos un bebé. Muchas veces sus necesidades son tanto más urgentes y nos lleva a postergar las nuestras, incluso a costa de un gran agotamiento físico y emocional.
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Cualquier persona que cuida a un bebé la mayor parte del tiempo, de forma continúa y estable, puede experimentar un estado similar al puerperio.
Los papás varones que asumen el rol de cuidador principal también experimentan una crisis vital, un periodo de confusión y de adaptación, cambios en su sistema hormonal, por ejemplo disminuyen considerablemente los niveles de testosterona (hormona implicada en el cortejo y la agresión). Pueden experimentar dificultades para concentrarse en otra cosa que no sea su bebé, variaciones en el estado de ánimo y más sensibilidad, hiper alerta para poder decodificar sus necesidades y una sensación de fusión corporal.
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Las mamás adoptivas también pueden experimentar un puerperio.
Las neurociencias han descubierto que hay circuitos neuronales y hormonales que se activan ante el cuidado continuo desde la dimensión vincular y el contacto, aunque la persona no haya experimentado los cambios biológicos de la gestación.
Está es la escena de la serie Anne que inspiro esta reflexión. Vemos a Marila, una mujer mayor que asume el cuidado de un bebé casi a tiempo completo y la vemos experimentando algo muy similar a un puerperio emocional.
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¿Alguna vez escuchaste hablar del “puerperio masculino”?

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com

Workshop de sexualidad en el embarazo y puerperio

❓¿Que pasa con nuestra sexualidad en el embarazo?

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❓Como impactan los cambios físicos en el deseo?

❓Que fantasías y miedos pueden aparecer a medida que crece la panza?
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❓El factor hormonal influye en el embarazo y puerperio?

❓Como impacta la vivencia del parto en el encuentro con nuestro cuerpo después del nacimiento?

❓Que pasa con nuestros genitales? Con nuestra vagina/vulva?

❓Sentiste la presión de tener que retomar las relaciones cuando todavía no estabas preparadx?

❓Como puedo acompañar a mi pareja que está maternando con la sexualidad?

❓Mi hijo/a ya tiene más de 2 años y no me volvieron “esas” ganas, es normal?

🔥De todo esto vamos a estar hablando en el Workshop en vivo con @sexologia.actual , no te pierdas esta oportunidad de conectar con lo que te pasa y adquirir herramientas para surfear esta nueva etapa de montaña rusa emocional.

Para inscribirse

Te invitamos a participar de este Workshop para Familias en vivo donde te acercaremos herramientas para que te conectes con vos mismx y que puedas ahora también vivir tu sexualidad plenamente.

Te contamos, será un encuentro de 1hs y 30 (de 10 a 11.30hs) el sábado 19 de septiembre a través de la plataforma Zoom.

El valor del encuentro es de $800.
Si elegís abonarlo por medio de transferencia bancaria obtenes el 10 % de descuento! ($720).
Acá van los datos
BANCO PATAGONIA
CUIL/CUIT: 27263904619
CBU: 0340100808710208194000

MercadoPago
Si preferis se puede hacer por este medio!
WORKSHOP III. Sexualidad . $ 800,00. Pagalos con este link de Mercado Pago: http://mpago.la/1djxey8

Cobro en efectivo. $ 800,00. Pagalos con este link de Mercado Pago:

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Un día antes te mandaremos el link del encuentro con el ID y contraseña.

Te esperamos!!

Coordinan: @carolinamora.psicologa , Julia Santecchia y Cecilia Borghetti de Sexologia Actual

Coordinan: @carolinamora.psicologa , Julia Santecchia y Cecilia Borghetti de Sexologia Actual

Interpretaciones salvajes

“¿No será que no pudiste parir porque te cuesta soltar?
“Tu bebé rechaza la teta porque no estás conectada”

“No será que no quedas embarazada porque realmente no lo deseas lo suficiente”

“La desregulación de tu hijo es por la herida que le causó nacer por cesárea”

“La alergia de tu bebé es porque tú leche es mala”

“Quizá tú bebé sentía que no era bienvenido…” (Dicho a una mamá que estaba en duelo gestacional).
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Estás palabras salieron de la boca de profesionales y (no) profesionales de la salud que trabajan con madres y familias en etapa Perinatal.
Muchas de esta frases (y otras de todos los colores y niveles de crueldad) no fueron dichas en contextos terapéuticos y fueron lanzadas al aire sin saber si la persona tenía un espacio para poder elaborar el peso de esas palabras. Suenan a juicio, a interpretar lo que le sucede a otra persona sin saber quién es, cuál es su contexto, cómo son sus creencias, desconociendo su realidad interna…
Estás frases son dichas la mayoría de las veces en contextos inapropiados, incluso exponiendo a la persona bajo la mirada de otras, a veces incluso en redes sociales …
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Estás frases son interpretaciones salvajes.
Las dice generalmente una persona que detenta un lugar de saber o de poder (personal de salud, docentes, familiares cercanos) que hace uso del mismo de forma iatrogenica o negligente, difundir conceptos/teorias con carente sustento científico. La iatrogenia es aquella intervención que si bien intenta hacer un bien en realidad genera más daño.
Lamentablemente esto es moneda corriente en distintos espacios terapéuticos pseudo terapéuticos.
Por eso debemos tener mucho cuidado en quién confiamos y a quien dirigimos nuestras consultas.
Si sentís que no encontras alivio en un espacio terapeutico (tradicional o no), entonces puede que no sea el espacio para vos. Si podés seguí buscando porque vale la pena que encuentres a quien te acompañe a tu medida.
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Este también es un llamado a la conciencia a las personas que trabajan con mujeres madres y familias. Seamos más amorosas, más cuidadosas, responsables y respetuosas de las realidad psíquicas y emocionales de las personas, que además se encuentran en momentos de extrema vulnerabilidad.
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¿Te dijeron algo así?

Acompañar familias

Introducción

Desde el recorrido realizado a lo largo de este año por las diferentes clases, nos interesó tomar dos vertientes planteadas: el eje de la familia, sus cambios, y sus diversas maneras y manifestaciones comunicativas, así como esto conlleva a pensar, dentro de estos vínculos fundamentales, la comunicación del lactante dentro de estas familias,  sus formas de trabajo en estos tiempos primordiales.

Tomaremos entonces, las conceptualizaciones de las clases de la Lic. Scarfalloto, y la Lic. Carballo, como también sumaremos y discutiremos esto desde los aportes de Donald Winnicott, Ricardo Rodulfo y Alicia Oiberman.

Comunicar-se(r)

Ya desde los tiempos más remotos de las civilizaciones, las familias, sus roles y su organización como tal fue dando y abriendo perspectivas sobre el crecimiento, y desarrollo de la identidad y la construcción del ser-estar de cada sujeto.

Desde el nacimiento mismo, se configuran espacios distintos según cada familia, pero también, y más aún, según cada época.  “las actitudes maternales no son universales y han estado estrechamente vinculadas a las concepciones sociales de cada época y de cada sociedad[i]. Así, Alicia Oiberman plantea como se fue dando los roles familiares y de la maternidad desde la Prehistoria hasta el Siglo XX. Se demarca el cambio no solo en las miradas sobre qué es un niño, sino también el trato y formas de cuidado y comunicación hacia ellos.   Como bien comenta Scarfalloto la familia es “un sistema auto correctivo, gobernado por reglas, que se constituyen en el  tiempo a través de ensayos y errores (…)con una historia y un código propios que le otorgan singularidad, y cuya cualidad emergente  excede la suma de las individualidades que la constituyen para adquirir aquellas  características que le son específicas.” [ii] Winnicott aporta una mirada complementaria también, al conceptualizar que “la familia es el primer agrupamiento, y es de todos el que más cerca está de ser un agrupamiento dentro de la personalidad individual”[iii]

Desde estos pensamientos  creemos necesario pararnos para pensar la familia,  los roles: “hablar de quien hace que.” al decir de Scarfalloto, y como eso influye en el armado del entramado fundamental comunicacional para el desarrollo subjetivo de un niño y como esto puede luego ser abordado desde el espacio terapéutico.

Cavallo marca la importancia de la comunicación primaria de los bebes desde diversos modos, al decir de Stern,  mediante  la percepción amodal, la inactividad alerta, y los afectos de la vitalidad. “Todas las conductas del niño que se manifiestan a través del funcionamiento corporal orgánico van tomando una forma de expresión”[iv] Es decir, que esta comunicación que se expresa desde el comienzo de maneras no tan claras como tales para los adultos, deben ser tenidas en cuenta para entender cuestiones  del orden subjetivo fundante. Como entona la madre, el padre, las funciones que ellos regulan y propician, van formando, edificando espacios subjetivos y el desarrollo de un niño. Esto no quita, claramente, pensar en dónde nace este niño, pensar así mismo cuál es esta familia, y como se configura, con sus cambios y crisis. Pregunta primordial para un procesos terapéutico que se desarrolle. “Para (este) es importante comprometer a la familia, interrogando sobre las experiencias familiares como ser nacimientos, enfermedades, muertes y relaciones entre sus miembros. De esta manera se puede establecer la estructura familiar que proporcionará un marco orientador para la resolución de los conflictos”[v]

Pensamos así, la importancia que tiene para el trabajo de un psicólogo que trabaje con los primeros tiempos, conocer y preguntarse por esa familia que llega, el cómo, el cuándo y el desarrollo de roles, y crisis de la misma, más aun teniendo en cuenta si el proceso se piensa desde la salud, desde lo potencial que se genere en los primeros momentos para un bebe, al establecer poco a poco pautas de comunicación que se arman al decir de Ricardo Rodulfo, desde un mito que se puede actualizar o no, y que determinará un lugar para el desarrollo de un niño.

Como consideramos una postura de un niño activo, observamos fundamental conocer la familia, el entramado, y lo social cultural pero también conocer y “escuchar” lo que el bebe mismo tiene para decir, para contar de su mundo “el factor de la espontaneidad, algo que ni la madre, ni el padre le dan al bebé”[vi].

Así, es interesante seguir construyendo formas, y métodos para observar bebés. Observar es una acción, es advertir, indiar y sobre todo explorar postula James Grotstein. Así, desde el psicoanálisis se postula conectarse desde el analista a los ritmos, y primeras formas de temporalidad. Es un proceso, un proceso que implica la subjetividad del analista en cuestión en estos trabajos familiares, vinculares. Hay diversos métodos de observación según Oiberman[vii] instrumentos, para observar de manera sistemática la comunicación madre-hijo, entre ellas desde las intereacciones afectivas, Di Tella, 1985., desde las interacciones comportamentales Stern, 1978., desde las interacciones fantasmáticas, Lebovici, 1985.,como una línea de trabajo de Oiberman también postulada en 1999.

Recapitulando lo planteado anteriormente es de vital importancia para los profesionales de la salud poder realizar una observación que permita indagar en la configuración familiar los vínculos afectivos y las interacciones entre sus miembros, poniendo especial atención a la naturaleza de los intercambios de la diada mamá-bebé en los primeros momentos. Estos momentos son  fundantes del psiquismo y por eso primordial la posibilidad de contar con intercambios que vayan marcando el cuerpo de pictogramas de fusión, instaurando zonas donde se inscriba el placer en las interacciones con el cuerpo, la voz, la mirada materna. Será el padre o quien cumpla su función quien deba proteger este vínculo, sosteniendo a la mamá y al bebé en estos momentos primordiales, los cuales son movilizantes por el proceso de adaptación en juego y donde la madre se encuentra emocionalmente vulnerable, especialmente durante el puerperio inmediato.

A modo de conclusión quisiéramos destacar el rol fundamental que cumplen los profesionales de la salud  en estos momentos fundantes, en los que tiene la posibilidad de detectar dificultades y a su vez de brindar su intervención para superarlas, siendo su trabajo principalmente preventivo.  Asimismo, poder hacer hincapié en las potencialidades de esa familia permitirá emporderar a los padres y hacerlos concientes de su capacidad para cumplir las funciones correspondientes, dando lugar  a la espontaneidad.

Trabajo en conjunto con la Lic. Sofía Zukerfeld, 2013.

  • Winnicott, Donald, “Exploraciones psicoanalíticas I”. Aguilar. Buenos Aires, 2008.
  • Piera Aulagnier, “La violencia de la interpretación”, Amorrortu Editores.

[i] Oiberman, Alicia, Pág. 37

[ii] Clase Lic. Scarfalloto.

[iii] Winnicott, Donald, “El hogar nuestro punto de partida. Ensayos de un psicoanalista” Pág.151.

[iv] Clase Lic. Carvallo

[v] Clase Lic. Scarfalloto

[vi] Rodulfo, Ricardo, “El niño y el significante. Un estudio sobre las funciones del jugar en la constitución temprana”. Pág, 123.

[vii] Oiberman, Alicia, “Observando bebés. Estudio de una técnica de observación de la relación madre-hijo”

La violencia obstétrica es violencia de género

El 25 de noviembre se celebra el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. En Latinoamérica y nuestro país, las estadísticas son alarmantes y nos hablan de un aumento de las distintas formas de violencia hacia las mujeres.

En Argentina, la Ley 26.485[1] de Prevención y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres, nomina las formas de violencia contra las mujeres y las clasifica en: física, psicológica, sexual, económica y simbólica.

 Dentro de las modalidades de violencia describe, por primera vez, la violencia obstétrica: “Violencia obstétrica: aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929[2]”. Así, junto con la Ley 25.929, Ley de Derechos de Padres e Hijos en el Proceso del Nacimiento, contamos con un sólido amparo legislativo a los derechos de las mujeres durante la gestación y el parto.

Si bien la normativa es clara respecto a nuestros derechos, no lo es en relación a las sanciones que deberán enfrentar los profesionales e instituciones que no cumplan con las leyes e incurran en violencia obstétrica. En ejemplo de esto es que la Ley 25.929 recién fue reglamentada en 2015, varios años despúes de su sanción y aún quedan artículos que no han sido reglamentados, lo que genera un vacio en la interpretación de la norma a la hora de pensar sanciones por su incumplimiento. Actualmente contamos con organismos como la CONSAVIG[3]  y la Defensoría del Pueblo para articular las denuncias por violencia obstétrica.

Según el primer Índice Nacional de Violencia Machista[4] que analiza en detalle las formas de violencia hacia las mujeres y mujeres trans, impulsado por el colectivo “Ni una menos”, un 77% de las mujeres encuestadas dijo haber sufrido alguna forma de violencia obstétrica. Entre estas se destacan  haber sido infantilizadas, tratadas con sobrenombres “mamita, nenai”, haber sido maltratadas física y verbalmente y haberse sentido vulnerables durante el momento del parto/cesárea. No ser informada debidamente de las intervenciones y los procedimientos médicos así como de los riesgos y alternativas a tomar es otro punto vulnerado sistemáticamente y contemplado también en la  Ley 26529 de derechos del paciente. Asimismo, no permitirles a las mujeres estar acompañadas durante el trabajo de parto y el  parto o la cesárea es otro aspecto infringido frecuentemente. Muchas mujeres incluso refieren haber sido separadas de forma arbitraria de su recién nacido y haber sido restringida su presencia durante ingresos en neonatología, siendo que los padres y las madres no son visitas vulnerando así  los derechos de los recién nacidos a estar en contacto con su madre aún cuando requieran asistencia médica.

Si bien la OMS[5] estipula que las episiotomías deben realizarse entre un 10 y un 15% de los nacimientos, en nuestro país forman parte de las intervenciones de rutina, al igual que el uso de oxitocina sintética. Respecto de la cesárea, una intervención que presenta riesgos para la mamá y el bebé, la OMS estipula que sólo entre un 10 y un 15% de los nacimientos deben producirse por cesárea debido a cuestiones médicas que impidan el parto vaginal. En Argentina, se estima que el índice de cesáreas en instituciones públicas oscila en un 30%, siendo ese número mucho mayor en el ámbito privado, alrededor de un 60/70%.  

Si bien son muchos los aspectos a mejorar en relación al tratamiento de la violencia obstétrica en el sistema de salud pública y de prestaciones privadas, cabe destacar que son muchos los profesionales y las instituciones que comenzaron a cuestionar sus prácticas y a ofrecer alternativas para garantizar los derechos en el parto y el nacimiento. Proyectos de salud pública como el de la Maternidad Estela de Carloto, el Hospital Penna y el Hospital Ramón Carrillo son algunos ejemplos de iniciativas que buscan un cambio de paradigma en la atención del parto.  Así es también  como surgen y se replican agrupaciones de mujeres que luchan en contra de la violencia obstétrica, difunden información acerca de las intervenciones en la atención al parto, los derechos en el momento del nacimiento y brindan guías acerca de cómo realizar la denunciar.

Somos cada vez más las mujeres que buscamos informarnos y empoderarnos para lograr que el nacimiento de nuestrxs hijxs sea respetado como lo que es, un momento único y sagrado.

Carolina Mora


[1] http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/150000-154999/152155/norma.htm

[2] http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/verNorma.do?id=98805

[3] http://www.jus.gob.ar/areas-tematicas/violencia-de-genero/denuncia-de-la-violencia-obstetrica-modelos-e-instructivo.aspx

[4] Los resultados de este primer índice nacional que se pueden ver en el sitio http://www.contalaviolenciamachista.com

[5] http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/161444/1/WHO_RHR_15.02_spa.pdf

Volvernos puérperas

Hablemos del Puerperio

Popularmente conocemos el Puerperio como los 40 días que suceden al postparto en la mujer, tiempo que coincide con el sangrado luego del nacimiento.
Lo cierto es que el Puerperio por lo general es más extenso, aunque su duración varía en cada mujer debido a aspectos emocionales, ambientales y culturales.
El Puerperio es el tiempo destinado para conocernos con nuestra cría, ahora, extrauterinamente.
A nivel psíquico pasamos por procesos intensos, donde desde lo simbólico construimos nuestra identidad como madres y debemos integrarla a quien éramos antes. Esto no es sencillo y genera, junto con las hormonas implicadas, un tsunami emocional. Surgen nuevos miedos sobre todo ligados a la nueva responsabilidad de mantener a este ser completamente indefenso con vida y ayudarlo a crecer. Para poder hacerlo debemos empatizar con nuestro bebé, por ello también necesitamos el sostén de otras personas significativas para nosotras. Es común que revisemos nuestra historia como hijas, como fuimos maternadas. ¿Qué quiero repetir y que no?
Nos sentimos más vulnerables, necesitamos también cuidados maternales.

¿Hay posibilidad de prepararnos para el puerperio? Así como en otros aspectos de la maternidad y la crianza, si bien podemos anticipar algunas cuestiones, muchas otras nos sorprenderán mientras estamos viviendo la experiencia. Hay algunas cosas que sabemos y que podemos hacer:

  • Ser conscientes de la red de sostén con la que contamos. ¿Quiénes pueden estar en la red? Cualquier persona significativa con la que nos vinculamos: nuestra pareja si la tenemos, nuestra propia madre/padre, hermanas, amigas y hasta vecinos o vecinas. Cada una de esas personas puede cumplir un rol importante, desde escucharnos hasta ayudarnos a hacer compras mientras estamos ocupadas con nuestro bebé.
  • Preparar comidas para cuando volvamos a casa. Con un bebé muy pequeñito es difícil muchas veces ocuparnos de esto los primeros tiempos. Incluso puede ser una tarea de la que se ocupe parte de nuestra red de sostén.
  • Conocer y guardar datos de puericultoras. Si queremos amamantar es muy importante conocer cuáles son los indicadores ante los cuales debemos hacer una consulta de modo oportuno para poder sortear dificultades.
  • Hacer una o varias consultas pre natales para elegir pediatra. Si tenemos la posibilidad, es importante ya que será la persona que nos brindará información y seguimiento de salud.
  • Conversar con nuestra pareja acerca de las expectativas que cada uno tiene respecto a la llegada del bebé. Es importante que podamos generar acuerdos que permitan repartir las tareas de cuidado de forma corresponsable. Menos amamantar, la pareja puede hacer todo.
  • Saber que necesitaremos un tiempo de recuperación física y emocional luego del parto o cesárea. Nuestro cuerpo hizo un enorme trabajo durante la gestación y el día del nacimiento y deberá seguir trabajando para sostener a este bebé. Darnos tiempo de descanso es fundamental.
  • Tener en claro que si bien conocemos a nuestro bebé en el útero y vamos formando un vínculo con él o ella, luego del parto debemos darnos tiempo para conocernos de forma extrauterina. Muchas veces no existe el “amor a primera vista” y necesitamos de este tiempo para encontrarnos con él o ella y con nuestro nuevo rol.
  • Es fundamental tener en claro que podemos pedir ayuda si lo necesitamos, no debemos “aguantar” solas el malestar. Hay profesionales, psicólogas perinatales que acompañamos en esta etapa.
  • Ejercitar la flexibilidad. Cuanto menos programemos y más nos entreguemos al encuentro, menos nos frustraremos.

Ahora bien, si estás viviendo con mucha dificultad este momento, estate atenta a los signos de alarma que requieren una consulta.

Signos de alarma por los cuales consultar durante el embarazo y el Puerperio:

1. Si te sentís triste la mayor parte del tiempo, por un periodo superior a un mes.
2. Si te sentís incapaz de llevar adelante tu rutina, sin energía y desganada.
3. Si no logras cuidar a tu bebé o vincularte con él.
5. Cuando tus pensamientos te asustan.
6. Si atravesas estados de ansiedad intensos y sin explicación.
7. Si no podés dormir o dejar de pensar cuando tu bebé duerme.
8. Si no podés salir sola con tu bebé y no te animas a quedarte sola con él.
9. Cuando no encontrás momentos de disfrute.
10. Si estás acompañando a una mujer en puerperio y notas que tiende al aislamiento u observas algunos de estos signos de alarma, ofrecele tu escucha y acompañala para que pueda consultar.
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Hacer una consulta implica encontrar un espacio de escucha y contención. Una profesional experimentada podrá reconocer si lo que te sucede responde a algo transitorio o bien requiere tratamiento.

Lic. Carolina Mora

mail: lic.carolinamora@gmail.com

Refugio puérpero en Pandemia

…Si eres una madre reciente y tienes cada día y cada noche que cuidar a tu criatura, cuida de ti también. Te animo a que te protejas no solamente quedándote en casa, sino estando atenta a lo que entra en tu hogar, las noticias, los mensajes, los audios, las conversaciones, para que elijas conscientemente aquello que te hace bien, lo que te da energía y fuerza para tu momento.

Soy consciente de que, en estos tiempos, lo que menciono es casi una heroicidad, que no vivir el miedo es sencillamente difícil. Pero recuerda que tú eres afortunada, que tú y tu bebé podéis estar inundados de oxitocina y de momentos de tranquilidad y amor constantes que te llegan a través del vínculo con la criatura.

Si puedes, disfruta, intenta no perderte entre las redes y las estadísticas, procura aislarte del mundo exterior y vivir en tu tiempo lento, húmedo, calentito y balbuceante.

Querida madre puérpera, deseo de corazón que puedas hacerlo, que te olvides un poco del mundo y construyas el vuestro propio dentro de tu cueva. Ese espacio íntimo y único que hacéis entre vosotros dos puede ser un lindo amortiguador en estos tiempos de caos, puedes aislarte sin culpa. No es tiempo de luchar, no es momento para ti de estar en la trinchera. Te toca intentar disfrutar de tu puerperio hermoso y merecidísimo, maternar con todo el placer que puedas para aminorar la huella de este susto que vivimos a base de hablar con tu bebé, de dar besos, mordiscos, y acurrucarte horas y horas a su ladito.
Feliz encierro puérpero.

Esther Ramírez Matos
Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal

Si te sentís sola, podés pedir ayuda

Lic. Carolina Mora

Mail lic.carolinamora@gmail.com